¿Dónde colocar cada alimento en el frigorífico?


Un frigorífico no es solo un contenedor en el que podemos almacenar alimentos sin orden ni concierto. Como casi todo en esta vida, existe una forma correcta de colocar la comida para que el electrodoméstico cumpla con su función y los alimentos se mantengan en buen estado el mayor tiempo posible. Aprende cómo organizar tu nevera para sacarle el máximo rendimiento gracias al blog Hogar Útil.

Temperatura ideal

Controla la temperatura del frigorífico. La nevera tiene que estar a 5ºC y el congelador a una temperatura de -18ºC. En verano es aconsejable bajar un par de grados el frigorífico. Recuerda que para mantener siempre la temperatura ideal no hay que tener el frigorífico demasiado lleno y abrir la puerta solo cuando sea necesario durante el menor tiempo posible.

Limpieza del frigorífico



Es muy importante mantener una higiene adecuada en la nevera. Limpiar el frigorífico por lo menos una vez al mes es una tarea obligatoria.

Espacios bien diferenciados

El frigorífico debe contar con espacios diferenciados para las distintas clases de alimentos. Esta es la única manera de evitar el contacto entre ellos para que no se transmitan olores y sabores de unos a otros. Además, la temperatura no es la misma en toda la nevera y los diferentes alimentos requieren distintas temperaturas para su conservación.

¿Dónde colocar cada alimento?



Los alimentos que necesitan mayor refrigeración como carnes y pescados irán en la parte de abajo, justo la que está en cima del cajón de las verduras, ya que es la zona más fría de la nevera. Sin embargo, los lácteos, embutidos, sobras o cualquier producto que requiera conservación en frío una vez abierto, se colocarán en los estantes medios o superiores.

En la puerta es la zona menos fría y por tanto el lugar ideal para productos como mantequillas o mermeladas. Los productos más recientes los situaremos en la parte posterior para consumir primero los más antiguos que se colocarán en primera fila.

Asadas o cocidas, ¿cómo prefieres las castañas?


Los magostos son los reyes del otoño y el fruto del castaño es, sin duda, la reina durante la temporada. Este fruto está delicioso y se puede consumir de muchas maneras distintas, así como emplearlo para la preparación de distintas recetas. En esta ocasión, te vamos a desvelar tres maneras sencillas para que puedas comer castañas asadas sin tener que usar fuego. Ten en cuenta que las castañas asadas es la mejor manera de prepararlas desde el punto de vista de salud. Y para los amantes de las castañas cocidas también le damos algunos trucos. Atentos:

ASAR CASTAÑAS EN EL HORNO
Cada horno es un mundo y los tiempos que indicamos dependen de las características de cada uno. En cualquier caso, para cocinar las castañas deberás hacerle un corte en la cáscara antes de colocarlas en la bandeja de hornear. Para cocinarlas, debes precalentar el horno a 200ª y meterlas durante 20 minutos. Muévelas pasados los primeros 10 minutos para que se hagan bien.



Es quizá la forma más clásica a falta de fuego. Lo único que se necesita es una sartén, que debe ser con agujeros en el caso de que se use una cocina de gas. Para los que tengan vitrocerámica también existe una solución, aunque el resultado no será el mismo. Para ello, podemos usar una sartén o una olla normal. Las colocaremos sobre la superficie de la sartén de manera que haya espacio entre una y otra. ¡Importante! Las castañas deben tostarse, pero no quemarse. Esta manera de asarlas resulta entretenida porque con una pinza les iremos dando la vuelta a las castañas según veamos que se van tostando. Este proceso puede durar unos 10-15 minutos según la cantidad de castañas que hayamos puesto en la sartén.
Las sacaremos cuando veamos que el fruto está de color amarillo intenso y la cáscara se ha ennegrecido ligeramente por algunas zonas.



ASAR CASTAÑAS EN EL MICROONDAS
La versión más arriesgada y moderna del asado de castañas tiene sus ventajas (limpieza y rapidez) y el resultado no tiene nada que envidiarle a la forma tradicional. Antes de cocinarlas, hazle un corte en la parte plana de la castaña tratando de atravesar las dos pieles pero sin romperlas.
Una vez preparadas las pondremos en un plato o en un recipiente apto para microondas y las cocinaremos a 800w (esto dependerá del microondas que tengamos) durante al menos 3 minutos.
Puedes hacer tantas castañas como te apetezcan, eso sí, no hagas muchas más de las que tengas pensado comerte pues cuando se enfrían del todo las castañas se endurecen y si no las has pelado te costará mucho más trabajo ya que la piel vuelve a pegarse a la castaña cuando ésta se enfría.

¡Ojo! No dejes sin vigilancia el microondas mientras se hacen las castañas.

CASTAÑAS COCIDAS
La otra forma más tradicional de hacer las castañas es cocidas. Para ello, debes limpiarlas bien y con un cuchillo haz una pequeña muesca en la piel de cada una de ellas. Después, ponlas en una cazuela con agua, una pizca de sal y unos granos de anís. Cuécelas a fuego suave durante 50 minutos.
Escurre y sírvelas en una fuente grande en el centro de la mesa y que los comensales vayan pelándolas a su antojo. 
Un consejo: Cuando compres castañas debes comprobar que tengan una consistencia dura y que la piel tenga un color pardo brillante.

Cómo conservar el queso en perfectas condiciones



El queso es un alimento imprescindible en cualquier hogar. Un producto que adoran niños y mayores y que encontramos casi con total seguridad en la nevera. Pero a veces nos pasamos comprando cantidad y se nos estropea. Por eso, os queremos mostrar algunos trucos y  técnicas de conservación muy eficaces que nos permiten mantener los quesos en perfectas condiciones durante más tiempo.

Antes de nada, tenemos que aclarar que las formas de conservación varían en función del tipo de queso que tengamos en casa:

QUESOS FRESCOS:



Los quesos frescos son los que tardan menos en empezar a coger moho y, por ello, debemos prestar atención a la forma de guardarlos. Una vez abiertos y sacados de su envoltorio deberemos reservarlos en una fiambrera,o cualquier envase con tapa, y poner en el fondo de la misma 4 capas de papel absorbente, como el de cocina, para que absorba el líquido que soltará el queso. Es necesario cambiar el papel todos los días para evitar malas olores.

QUESOS BLANDOS:
-Los quesos blandos que vienen en envases o cajas, como el Camembert, se conservan mucho mejor en su envase original. De manera que, no lo tires y guárdalo para reservar ahí el queso. Una vez abierto, deberás cubrir la parte cortada con papel de plástico transparente, guardar el queso en su caja y dejarlo en la nevera.



- Los quesos blandos que no vienen en cajas ni envases con cierre, como el Roquefort o el Cabrales, deberás adquirir una bandeja de porexpan para colocar el queso sobre ella. Es muy importante que no mezcles los quesos y los conserves de manera individual. Así, coloca el queso blando sobre la bandeja y cúbrela por completo con papel de plástico transparente. Introdúcelo en el frigorífico. En general, este tipo de quesos suelen tener un olor bastante fuerte que puede impregnar toda nuestra nevera, de manera que, para evitarlo, puedes introducir la bandeja plastificada en una envase con tapa.



QUESOS DUROS O SEMIDUROS:



Los quesos duros o semiduros, como los Manchegos, independientemente de si son tiernos, curados o semicurados, deben conservarse envueltos en papel de plástico una vez empezados. Pero, no debes cubrir todo el queso, solo tendrás que tapar con el papel transparente la parte cortada, pues si lo envuelves por completo el queso no podrá respirar. Resérvalos en la parte más baja de la nevera o dentro de algún cajón, alejado del congelador.

            Los quesos blandos requieren de una temperatura de entre 3º y -7ºC para conservarse en perfectas condiciones, mientras que los duros necesitan entre 7º y 12ºC. Es por ello que estos últimos debemos reservarlos en la parte más baja de la nevera, alejados del congelador, donde la temperatura es más alta.

            Otra forma de conservar los quesos curados y semicurados es en aceite de oliva virgen. Podemos coger un recipiente, llenarlo de aceite de oliva, guardar el queso dentro y, si queremos, añadir hierbas aromáticas como tomillo, laurel o romero.

            Los quesos deben estar en temperatura ambiente para mantener su textura y sabor, de manera que retíralos de frigorífico 1 hora antes de consumirlos. Es posible que la parte cortada presente una ligera capa de moho si lleva bastante tiempo o se haya endurecido, no te preocupes por ello, solo córtala. El resto estará en perfectas condiciones.

            Las queseras son, sin dura, la mejor forma de conservar cualquier tipo de queso. Pero es un método costoso y no todo el mundo puede adquirir una. Así pues, te recomendamos que utilices los métodos anteriores y conserves tus quesos por más tiempo. Por supuesto, no olvides consultar la fecha de caducidad para consumirlos dentro del plazo.



            El otro método, magnífico, consiste en meter el queso en una bolsa que se llama de congelación, aunque no la uso nunca para congelar, que lleva doble cremallera y un dispositivo especial, una pequeña bomba con la que se puede hacer el vacío en un momento. Y al no haber aire, no habrá fermentación.
La primera vez que adquiráis estas bolsas, de varios tamaños, comprar al mismo tiempo la bombita extractora que luego os servirá para usos posteriores cuando ya adquiráis solamente las bolsas. Desde que las estoy probando para este uso me parecen un éxito total. ¡Y están al alcance de cualquier bolsillo!


            Para apreciar todas las cualidades del queso es importante sacarlo de la nevera 1 hora u hora y ½ antes de consumirlo procurando además cortar sólo la cantidad que se va a tomar.
Si se os olvida sacar con antelación el o los trozos que se vayan a degustar, se pueden atemperar en el microondas, a 300 vatios de potencia, en poquísimos segundos y dándoles la vuelta continuamente antes de que se calienten.
Pero hay que hacerlo despacio y con mucho cuidado porque si el tiempo es excesivo… ¡se os pueden empezar a fundir!
El queso no se debe nunca calentar, solo perder el frío y adquirir la temperatura ambiente.

Galletas de Halloween para los más pequeños



La fiesta de Halloween es una de las preferidas para los niños. Disfraces, mucho miedo y, por qué no, chuches y postres muy originales. ¿Os gustaría sorprender a los pequeños de la casa con una merienda especial? ¿Habéis pensado en organizar una fiesta para ellos? A continuación, y gracias a nuestros amigos de Pequerecetas os proponemos 5 galletas de Halloween fáciles que os servirán de inspiración y podéis hacer en casa aunque no os deis mucha maña para la repostería.

GALLETAS PIÑATA:



Una riquísima receta que sorprenderá a los más pequeños porque tienen en su interior Lacayitos. Con la receta de galletas de mantequilla de toda la vida podéis hacer estas sorprendentes delicias, sólo tendréis que agregar colorante alimentario a la masa para dar color. Para armar cada galleta necesitaremos tres formas, es decir que extenderemos la masa y cortaremos tres formas iguales para cada galleta y las iremos colocando en la fuente de horno. A una de estas formas le quitaremos el centro, de manera que quede como un anillo. Después del horneado, hay que montar las galletas: preparamos un poco de glaseado para pegarlas, y cogemos una de las formas enteras, pegamos encima la forma ahuecada con el glaseado, rellenamos el agujero con lacasitos, y cerramos la forma con la otra galleta entera. Dejamos secar bien el glaseado antes de moverlas y ya están listas para comer. (Fuente: Not Martha, encontraréis imágenes del paso a paso que os ayudarán a entender mejor el procedimiento)

MOMIAS Y ZOOMBIES:



Esta divertida receta puede hacerse con la receta de las galletas de mantequilla de toda la vida, o, si preferís, con la de galletas de chocolate. Con cualquiera de ellas preparamos los hombrecitos. Luego con glaseado (encontráis el enlace a la receta más arriba) decoramos los hombrecitos, transformándolos en momias simplemente haciendo hilos de glaseado que vayan de lado a lado del muñeco, o en zoombies agregando costuras, cruces y corazones rotos.

MONSTRUOS:



Siempre utilizando la misma receta que hemos visto hasta ahora podemos hacer estas galletas de monstruos realmente sencillas. Con la ayuda de una manga de pastelería cubrimos las galletas con glaseado de un color, haciendo primero el borde y luego rellenando el interior. Dejamos secar y completamos con los ojos y las bocas, todas diferentes.

OREOARAÑAS:



En este caso no hace falta ni cocinar, ya que estas oreoarañas que nos enseñan a hacer en Pequeocio con un sencillo vídeo tutorial se hacen con galletas Oreo, regaliz y Lacasitos. Una receta que harán que grandes y pequeños nos divirtamos como locos.

OJOS PIRULETA:




Hacer estas piruletas de Oreo es muy sencillo. Primero insertáis los palitos dentro de las galletas, con cuidado de no romperlas. Luego derretís el chocolate blanco de cobertura en el microondas o a baño María y bañáis rápidamente las galletas en él. Antes que se seque pegáis alguna chuche, gominola o Lacasito que os sirva como pupila para el ojo y cuando se haya secado, con un rotulador comestible rojo dibujáis las venas sangrientas.


Un buen cocido ¿gallego, andaluz o madrileño?

Al comienzo del otoño, y si las temperaturas lo permiten, llega el primer cocido de la temporada. Y a la hora de hablar de cocidos típicos por excelencia el gallego, el andaluz y el madrileño se pugnan el liderazgo. Pero además de la diferencia geográfica, ¿conocéis cuáles son las principales diferencias entre ambos suculentos y nutritivos platos? Os las contamos.

COCIDO GALLEGO:



El principal secreto del cocido gallego es la materia prima, todos frescos, de temporada y, muchas veces, de la propia huerta. Otro secreto radica en cocinar todos los ingredientes en la misma agua, aunque en tempos diferentes, lo que realza el sabor del plato al final.

Ingredientes:
-1 oreja de cerdo
-1 rabo de cerdo
-Un buen trozo de lacón
-2 tiras de costilla de cerdo salada
-1 pollo campero
-4 chorizos
-1/2 cacheira
-1 repollo de verdura o
-1kilo o 1/2 kg de grelos ( lo que más apetezca )
-2 patatas por persona
-1/4 kg. de garbanzos

Preparación:
Con 12 horas de antelación, se pone en remojo el lacón, la costilla salada, la oreja, el rabo, la cacheira (morro del cerdo) y los garbanzos. Tres horas antes de comer más o menos, en una olla grande ponemos a hervir agua con todos los ingredientes (los garbanzos los meto en una red para que se cuezan juntos), excepto las patatas, verdura y los chorizos. Dejo que todo se vaya cociendo a fuego lento y voy sacando para una tartera los ingredientes que van estando primero, como el pollo (previamente cortado en 4 partes) y así sucesivamente hasta que todo está en su punto.

A continuación, a ese mismo caldo le agregamos la verdura o grelos, las patatas y encima los chorizos. A la hora y media más o menos estará todo cocinado.

Entonces, ya con la cocina apagada, se vuelve a meter todo lo que estaba reservado en la tartera y se deja un rato. Cuando llega la hora de la presentación, y como un rito ancestral, se comienza a cortar todo en trozos, separando en las fuentes el cerdo de la ternera. La verdura con las patatas debe ir en un bol aparte. En otro, los garbanzos.

COCIDO MADRILEÑO:



El cocido madrileño es uno de los platos más conocidos y con más tradición de la gastronomía del país. Es un guiso que requiere bastante tiempo de preparación, y los ingredientes que lleva aportan bastantes calorías.

Ingredientes:

- Garbanzos: 420 gramos
- Morcillo: misma cantidad
- Un cuarto de pollo
- Chorizo, 125 gramos
- Zanahoria, un par
- Punta y hueso de jamón
- Tocino, 160 gramos
- Una morcilla de cebolla
- Un repollo
- Un diente de ajo
- Dos patatas

Preparación:

En primer lugar, debemos poner los garbanzos en remojo la noche anterior, en agua a temperatura ambiente con sal.

El propio día de hacer el cocido, llenamos una olla bien grande con dos litros de agua, añadimos el morcillo, el tocino, la punta de jamón y los huesos. Importante que esté todo lavado antes de echar en la olla. Ponemos a calentar y cuando comience a hervir se le retira la espuma del agua, con ayuda de una espumadera.

Se escurren los garbanzos, se guardan en una red y los metemos en la olla con el agua hirviendo. La cocción se hace a fuego lento, y requerirá un tiempo de unas dos a tres horas, dependiendo de la cantidad de garbanzos que hayamos puesto.

A la vez que se cuece, ponemos en una olla aparte el repollo picado, con un poco del caldo que tenemos en el cocido, junto al chorizo y a la morcilla.

En la olla principal, a mitad del tiempo de cocción, a la hora y pico de tiempo, añadimos las patatas y las zanahorias enteras, eso sí peladas y limpias. También añadiremos el cuarto de pollo. Si vemos que hay poca agua, se añade más agua a la olla pero bien caliente.

Pasado el tiempo, cuando los garbanzos se encuentren ya tiernos, se saca el caldo. Este caldo se puede usar para hacer el conocido puchero de arroz o fideos.


Ahora en una sartén sofreímos unos ajos, y los agregamos al repollo. Se sirven los garbanzos en el plato con las carnes troceadas y las verduras que se han cocido.

COCIDO ANDALUZ:



Otro de los grandes cocidos de nuestra gastronomía es el cocido andaluz. Si os apetece cocinarlo, aquí os dejamos los ingredientes y la forma de prepararlo. Ánimo

Ingredientes

-1/2 Kg. de garbanzos 
-1/4 Kg. de habichuelas verdes 
-1/4 Kg. de calabazas -
-200 grs. de tocino 
-200 grs. de carne de cerdo -
-200 grs. de morcilla. -
-1/4 Kg. de pollo -
-1/4 de tocino añejo 
-1/4 Kgs. de patatas

Preparación


Poner 1 litro de agua templada en una olla y añadir los garbanzos, que habrán estado en remojo durante la noche anterior, el tocino, la carne, la morcilla y el tocino añejo. Dejar hervir una hora. Cuando los garbanzos estén tiernos agregar las habichuelas, las patatas, las calabazas y dejar cocer un cuarto de hora.

Alimentos para aliviar los síntomas de la menopausia



Nos pasamos media vida quejándonos de la menstruación,  pero cuando llega muchas veces no sentimos un alivio porque los malestares aumentan. Los síntomas de la menopausia son conocidos por todas: flujo abundante, cambios en la menstruación, ansiedad, sequedad vaginal, sofocos, cambios bruscos del humor... 

Durante la menopausia, aumenta el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, ya que pueden aparecer factores de riesgo como la hipercolesterolmedia, diabetes o hipertensión arterial. El riesgo de osteoporosis también se incrementa, dado que en esta etapa, y a causa de la disminución de las hormonas sexuales femeninas, se produce una descalcificación ósea con repercusiones graves, ya que se incrementa el riesgo de fracturas óseas. La alimentación será clave en la prevención de estos factores de riesgo, pero sobre todo, lo será desde las primeras etapas de la vida.





Más de un 85% de las mujeres sufren estos síntomas o, al menos, algunos de ellos. Pero ¿no se puede hacer nada? ¿Estamos abocadas de manera forzosa a estos padecimientos? Lo cierto es que no siempre es así. Es muy aconsejable seguir una dieta para conseguir reducirlos al máximo.


REDUCIR LOS FACTORES DE RIESGO:

Enfermedades cardiovasculares: durante la menopausia muchas mujeres experimentan un aumento de colesterol total, así como una disminución del colesterol HDL (colesterol bueno), lo cual deja a la mujer desprotegida frente a las enfermedades cardiovasculares. A esta edad la tasa de infartos entre hombres y mujeres se iguala. Durante esta etapa también es muy común observar un aumento de la tensión arterial. Para disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares es importante tener en cuenta:



-Reducir el consumo de grasas saturadas, trans y colesterol (presentes sobretodo en carnes y derivados)
-Aumentar el consumo de grasas insaturadas (aceites de oliva, girasol, margarina, frutos secos, pescados azules).
-Disminuir el peso si existe sobrepeso u obesidad.
Controlar el aporte de sal en la alimentación.
-Realizar actividad física de forma moderada.

El riesgo de osteoporosis también se ve incrementado durante esta etapa de la vida, y aquí es fundamental la prevención durante la adolescencia ya que la mitad del capital óseo se adquiere en esta etapa. Para ello, el aporte de calcio y vitamina D, tanto en la adolescencia, como en la etapa adulta será clave para llegar a la menopausia con unos huesos fuertes que sean capaces de soportar la descalcificación ósea característica de esta etapa. Así, los lácteos serán clave en el contexto de una alimentación variada y equilibrada para un aporte adecuado de calcio. Algunos consejos para mejorar la absorción de calcio son:



-Asegurar la presencia de vitamina D en la dieta, ya que ayuda a la absorción de calcio.
-Exponerse a los rayos de sol, siempre con protección, evitando las horas de más insolación y durante un tiempo moderado, ayuda a la síntesis corporal de vitamina D.
-Evitar el exceso de fitatos, presentes en el salvado de los cereales, ya que atrapan el calcio y no dejan que se absorba. Por ello es importante no tomar en la misma comida lácteos y cereales integrales.
-Reducir el consumo de proteínas de origen animal, debido a que un exceso de proteínas en la dieta favorece la descalcificación ósea. La alimentación actual es excesiva en proteínas, y reduciendo el tamaño de las raciones de estos alimentos podemos disminuir ya su aporte (sobre todo de carnes, de las cuales abusamos).
-Evitar el tabaco y el alcohol
-La actividad física ayuda a fijar el calcio a los huesos, así que será importante adquirir el hábito de moverse más, siempre dentro de las capacidades físicas de cada uno.

5 recetas mágicas con la reina del otoño: La calabaza



Las calabazas ya han invadido nuestras fruterías y nuestros campos. Se trata de una de las hortalizas estrellas del otoño. Septiembre, octubre y noviembre son los meses de recolección, antes de que el frío estropee la cosecha e impida disfrutar de todas sus propiedades nutritivas.

La elevada presencia de beta-caroteno, que le da ese tono anaranjado, igual que pasa con la naranja y la zanahoria, es una de sus principales características. Este pigmento orgánico o carotenoidea se transforma en Vitamina A al ser absorbida por el organismo y esto hace que sea un alimento infalible en la lucha contra gripes y catarros.

Del mismo modo que ayuda a evitar los males típicos de esta época del año, su consumo también es recomendable en caso de estar sufriendo un resfriado. La calabaza ayuda a eliminar la mucosidad en bronquios, pulmones y garganta.

Más allá de estas propiedades, es beneficiosa para luchar contra el estreñimiento dado su alto contenido en fibra y es recomendable en dietas de adelgazamiento. Las calabazas son mayormente agua (88,72 g - 94,2 g por 100 gramos de su parte comestible) y esto hace que su aporte calórico sea muy escaso (12-40 calorías por cada 100 gramos).

Sin embargo, es conveniente consumirla con moderación. Haciéndolo una vez a la semana nos beneficiaremos de sus virtudes y no sufriremos las consecuencias de sus efectos más negativos. Éstos son su alta cantidad de fibra, que puede originar flatulencia por lo que en ocasiones puede producir hinchazón y gases intestinales y los efectos sobre la piel. Porque abusar de la calabaza (u otros alimentos ricos en beta-carotenos) puede teñir ésta la de un tono anaranjado.

Aprovecha que estamos en época de calabaza para prepararla de muchas más formas de las que te imaginas. Aquí tienes 11 recetas que te dejarán un gran sabor de boca.

1-CREMA DE CALABAZA:
Esta es la receta tradicional de Crema de Calabaza, un plato muy sano y saludable.



Ingredientes:

- Un trozo de calabaza, unos 450 gramos
- Una patata o dos, unos 225 gramos
- Un puerro, mediano
- Un par de zanahorias
- Aceite y Sal

Preparación:

Para hacer esta Crema de Calabaza vamos a poner un cazo de tamaño mediano a calentar con algo más de un litro de agua. Cogemos el trozo de calabaza, lo vamos a partir por la mitad, limpiamos y pelamos bien ambas mitades. Tenemos que trocearla en forma de cuadraditos.
Hacemos lo mismo con las zanahorias, los puerros y las patatas. Cuando el agua esté caliente, agregamos todas las verduras bien partidas, con un poco de sal y un chorrito de aceite de oliva. Se tapa el cazo y lo dejamos cocer una media horita a fuego no muy fuerte.
Una vez se termina de cocer, lo ponemos todo en un baso de batidora, y lo batimos hasta obtener una crema fina y uniforme.  

2- CALABAZA CON GORGONZOLA Y NUECES
Calabaza, queso azul, cebolla... parece mentira que ingredientes tan sencillos puedan dar como resultado un entrante tan rico.



Ingredientes: 

- 6 rodajas de calabaza de menos de 1cm de grosor (la calabaza cacahuete es perfecta para este plato) 
- 2 cebollas 
- 3 nueces 
- Queso Gorgonzola (u otro queso azul)    
- 2 cucharadas de leche evaporada o nata 
- Sal
- Aceite de oliva 

Preparación:

Pelamos la cebolla y la cortamos en tiritas. En un cazo la ponemos a pochar a fuego muy bajo con un hilo de aceite y una pizca de sal. Pochamos a fuego lento durante unos 20 minutos, casi hasta que empiece a caramelizarse. Podemos seguir a fuego lento y dejar que se caramelice por si misma, o acelerarlo añadiendo 1/2 cucharada de azúcar y 1/2 cucharada de vinagre de módena. Seguimos cocinando hasta que se reduzca el líquido. 

Mientras se hace la cebolla, cortamos la calabaza en rodajas y les quitamos la piel, intentando que queden lo más bonitas posible, en ese caso redondas. Se hace muy bien con ayuda de un pela-patatas. Salamos por ambas caras. 

En una sartén o una plancha eléctrica ponemos una gota de aceite y hacemos la calabaza a la plancha. Tiene que quedar hecha pero consistente, que no se rompa al tocarla. Unos minutos por cada lado.

Por otro lado, mezclamos unas 5 cucharadas de Gorgonzola con un poco de leche evaporada o nata, y templamos ligeramente en un cazo o sartén para que se funda un poco. 

Colocamos sobre cada rodaja de calabaza una cucharadita de cebolla caramelizada, cubrimos con la crema de queso Gorgonzola y decoramos con media nuez. 
  
3-BIZCOCHO ESPONJOSO DE CALABAZAS, PASAS Y ALMENDRAS
Un postre realmente muy sabroso y sencillo que gustará a grandes y pequeños de la casa.



Ingredientes (para 10 raciones)

- 4 huevos, 300 g de calabaza pelada
- 300 g de azúcar, 300 g de harina
- 100 g de mantequilla
- 1/2 sobre de levadura química
- Un toque de canela
- 20 pasas
- 20 g de almendras fileteadas

Preparación

Comenzamos pelando la calabaza y retirando sus pepitas. Después la troceamos y pesamos los 300 g. Una vez calculados, los cocinamos durante 5 minutos en el microondas, triturando después con un tenedor para convertirla en una especie de puré
Después añadimos los 4 huevos y el azúcar y batimos hasta que blanqueen y aumenten el volumen. Entonces vamos añadiendo progresivamente el azúcar en forma de lluvia, el puré de calabaza, la mantequilla derretida y la harina tamizada para que no forme ningún grumo.

Añadimos la levadura y la canela y dejamos reposar durante un minuto la masa. En ese tiempo enmantequillamos ligeramente el molde que vayamos a usar y volcamos el contenido.

Por último, colocamos con cuidado las pasas echándolas en la superficie y ponemos unas laminitas de almendra fileteada por encima, metiendo a hornear nuestro bizcocho de calabaza en el horno precalentado a 150º. Cuando está a su temperatura, dejamos que se hornee durante unos 50 minutos, hasta que esté bien cuajado en su interior.

4- TARTA/TARTALETAS DE CALABAZAS
Un postre ideal para esta época del año. Te enseñamos una receta fácil y muy sabrosa.



Ingredientes:

Para la masa:

  • 500g de harina de fuerza
  • 200g de azúcar glas
  • 150g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 2 huevos
  • 10g de levadura química o polvos de hornear
  • Una pizca de sal

Para el relleno:

  • 350g de puré de calabaza
  • 250ml de nata (35% materia grasa)
  • 3 huevos
  • Una cucharadita de canela
  • Una pizca de sal

Preparación:

Comenzamos preparando la masa y para ello colocamos todos los ingredientes en el orden mencionado en nuestro procesador o robot de cocina. Procesamos hasta que se mezclen todos los ingredientes, los retiramos, los unimos con las manos (sin amasar) formando una bola, la envolvemos en papel film e introducimos por espacio de 30 minutos en la nevera.

Mientras tanto preparamos el relleno y para ello colocamos juntos todos los ingredientes y batimos bien hasta conseguir una mezcla homogénea. Una vez transcurrido el tiempo recomendado, estiramos la masa entre dos papeles de horno, cubrimos los moldes de la tarta y de las tartaletas y retiramos el sobrante pasando el rodillo por encima.

Rellenamos con la mezcla de calabaza e introducimos a horno precalentado a 180ºC. Si queremos decorarlas como las de las imágenes, cortamos la masa que nos haya sobrado con un cortador a nuestro gusto y cuando las tartaletas empiecen a cuajar por los bordes, las retiramos del horno y colocamos la decoración.

Llevamos al horno de nuevo hasta que terminen de hacerse. Dejar enfriar antes de servir.

5- BOLLITOS DE LECHE CONDENSADA Y CALABAZA
Son unos bollitos suaves, tiernos y muy sabrosos.  Una receta muy original que causará verdadero furor entre los comensales.



Ingredientes:

- 200g de leche condensad
- 40g de mantequilla blanda
- 60ml de leche en la que habremos disuelto 25g de levadura fresca de panadería.
- 250g de puré de calabaza (Calabaza cocida, escurrida y triturada
- Una cucharadita de sal
- 550g de harina de fuerza

Preparación:

Colocamos la harina con la sal en forma de volcán en la mesa de trabajo. En el medio, el puré de calabaza y la mantequilla. El resto de ingredientes los mezclamos y los vamos añadiendo poco a poco a la harina a la vez que vamos mezclando con los dedos hasta tenerlo todo incorporado. Amasar hasta conseguir una bola de masa suave, elástica y que no se pegue a las manos.


Pintamos con huevo batido los bollitos e introducimos a horno precalentado a 180ºC hasta que tengan un bonito color dorado. Retirar y dejar enfriar. Ideales para el desayuno o la merienda.