Mostrando entradas con la etiqueta aceite. Mostrar todas las entradas

Trucos para cocinar un delicioso arroz


Si preguntáis a cualquier persona que alguna vez se haya metido en la cocina cómo hacer arroz blanco, os dirá sin duda que es muy sencillo. Sin embargo, cuando te pones manos a la obra ves que no es tan fácil como parece. Se pasa, se apelmaza, se queda en seco…

Incluso las técnicas más básicas de cocina tienen una serie de reglas que es importante seguir si queremos que nos queden bien.

La primera cosa importante que debemos saber cuando hacemos arroz blanco es la proporción de agua y arroz, que siempre es de 1 taza de arroz por 2 de agua. Yo habitualmente cuando preparo arroz blanco, hago más cantidad porque se puede guardar en la nevera y aguanta varios días para utilizarse en otro tipo de recetas. Por lo tanto, si por ejemplo utilizáis 3 tazas pequeñas de arroz, deberíais echar 6 tazas de agua.

La receta básica del arroz blanco es agua con sal y un chorrito de aceite, sin embargo si sofríes un diente de ajo entero previamente le dará un sabor muy especial.

Ingredientes



-1 taza de arroz (si variáis esta cantidad tan solo tenéis que variar también la cantidad de agua)
-2 tazas de agua
-1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
-1 diente de ajo entero con piel
-1 cucharadita de sal

En una cacerola ponemos una cucharada de aceite, calentamos y sofreímos ligeramente un diente de ajo entero, con la piel incluida. Echamos el arroz en la cacerola y una cucharadita de sal, y removemos bien hasta que el arroz se empape con el aceite. Entonces echamos las 2 tazas de agua y ponemos el fuego vivo para que empiece a hervir. Una vez hierva, bajamos a fuego lento y dejamos que hierva durante 20 minutos.

Probamos pasado el tiempo (se debería haber consumido el agua ya) y comprobamos si el arroz está en su punto o necesita unos minutos más, aunque en ese momento si lo retiráis del fuego y dejáis que repose se terminará de cocer.

¡Ojo con el fuego! Vigilad que en el mismo momento que empieza a hervir lo debéis poner a fuego lento, porque de otra manera el agua se evaporará muy rápido y se os pegará, quedando el grano duro.

El arroz blanco lo podéis guardar de un día para otro. Si lo laváis con un poco de agua caliente para soltar los granos quedará perfecto y entonces puede ser utilizado para una ensalada de arroz, un arroz a la cubana o cualquier otra receta que se os ocurra.

A continuación os dejamos unos trucos:
*Para que el arroz quede suelto, ponlo en el escurridor y enjuágalo 3-4 veces con agua fría.
*No dejes el arroz en el agua más tiempo del necesario porque seguirá cociéndose y puede pasarse.

*Cuando el arroz empiece a hervir, baja el fuego a medio-lento, pero sin que deje parar la ebullición. El arroz absorbe mucha agua y si lo dejamos a fuego fuerte, entre el agua que absorbe el arroz y el que se evapora, nos podemos quedar sin caldo y con un pegote de arroz en el fondo de la cacerola.

Objetivo: Aumentar el colesterol bueno



En nuestro cuerpo podemos encontrar dos tipos de colesterol: El considerado como bueno, llamado colesterol HDL, se encarga de recoger el colesterol que nuestro cuerpo no utiliza para llevarlo al hígado y que así sea eliminado del organismo. El otro, por consiguiente, es el colesterol malo, llamado colesterol LDL, que se acumula en las arterias dificultando el paso de sangre y pudiendo ocasionar problemas cardíacos. Una dieta adecuada ayudará a aumentar los lípidos buenos y reducir los malos.

Por eso, hoy nuestro propósito es explicarte cuáles son los alimentos que aumentan el colesterol bueno para que los sumes a tu dieta diaria.

RICOS EN FIBRA SOLUBLE:



Estos alimentos ralentizan el proceso de absorción del colesterol malo, favoreciendo así nuestra salud cardíaca. En este grupo encontramos:
-Cereales integrales como la avena y la cebada.
-Legumbres como las lentejas, las alubias, la soja y las arvejas.
-Verduras como el brócoli, las espinacas, las coles de bruselas, la remolacha, las alcachofas, las zanahorias o los espárragos.
-Frutas como las fresas, las manzanas, las peras, las naranjas o la nectarina.

RICOS EN GRASAS MONOINSATURADAS:



Se trata de alternativas ricas en ácidos grasos omega 3, que se convierten en alimentos que aumentan el colesterol bueno al aportar lípidos saludables que nos ayudan a proteger nuestro corazón.

-Los pescados azules.
-Frutos secos como las nueces, los pistachos, las almendras o los cacahuetes.
-Semillas como la linaza.
-El aguacate.
-El aceite de oliva.
-Aceites vegetales como el de girasol o el de cánola.

RICOS EN ANTIOXIDANTES:



Los antioxidantes son ideales para mantener las células de nuestro cuerpo en buen estado, previniendo la formación de radicales libres y favoreciendo el incremento del colesterol bueno.

-Legumbres como las lentejas y las judías.
-El .
-Frutos rojos como las fresas, frambuesas, arándanos y uvas.
-Vegetales como los pimientos, las cebollas y el ajo.
-Cereales integrales.

-Chocolate negro, que debe contener al menos 70% de cacao para considerarse favorable.

Sigue estos consejos y conseguirás aumentar el colesterol bueno y mantener a raya el malo. Prometido. Y no te olvides, claro, de practicar algo de deporte. 


Trucos y secretos para cocer bien la pasta



Parece muy sencillo. Apto para cualquier persona aunque no sea muy ducha en cuestiones culinarias. Y es cierto, sin embargo, existen algunos trucos para conseguir que nos quede en su punto justo y que no se pegue.

1- MATERIAL NECESARIO:

- Una cacerola grande y alta: Uno de los errores más comunes es utilizar una cacerola demasiado pequeña. Cuanto más pequeña sea la cacerola, más posibilidades tendremos de que la pasta se pegue y apelmace.

- Un cucharón: Lo necesitaremos para remover la pasta durante la cocción, nos vale cualquiera. Solo debemos tener en cuenta que sea lo suficientemente largo para que llegue hasta el fondo de la cacerola.

- Un escurridor: Debemos tenerlo a mano para no volvernos locos buscándolo cuando la pasta llega al punto justo de cocción. Así evitaremos que se pase.




2- INGREDIENTES:

- Agua: La pasta se debe cocer en agua abundante, mínimo un litro por cada 100 gr de pasta.

- Sal: La cantidad de sal debe rondar los diez gramos por litro, el equivalente a dos cucharadas de postre.

- Aceite: Si le añadimos unas gotas de aceite al agua ayudaremos a evitar que la pasta se pegue.



- Muchas recetas invitan a aderezar el agua de cocción con caldo, laurel, granos de pimienta y otras especias. Esta es una buena opción para pastas que se vayan a servir en blanco, es decir, sin salsa ni sofrito alguno. Para el resto de recetas si hay que añadir alguna especie o caldo mejor invertirlo en la salsa.

3- COCCIÓN:

-A la hora de cocer pasta, hay una norma básica y fundamental: Debemos, siempre, esperar a que el agua hierva antes de añadir la pasta para que no se nos pegue. Después bajaremos un poco el fuego.

-Si volcamos la pasta de golpe nos arriesgamos a que el agua se enfríe y deje de cocer. Para evitar esto es mejor añadir la pasta poco a poco (en el transcurso de unos 15 segundos) y sin dejar de remover.

- Remover la pasta mientras cuece. Este paso es especialmente importante en los primeros minutos de cocción, que es cuando la pasta corre más riesgo de pegarse.

- Cocer la pasta el tiempo justo, punto de cocción. El tiempo dependerá tanto de si es fresca o seca como del tamaño que tenga. Es recomendable que sigas el tiempo que indique el fabricante, pero probándola unos minutos antes para asegurarte de que está a tu gusto.

*Al decidir cuándo vamos a escurrir la pasta, debemos tener en cuenta (según cada receta) cuánto tiempo va a estar después cociendo en la salsa. Si la sacamos totalmente cocida y luego la tenemos varios minutos más cociendo dentro de la salsa, es muy probable que se nos termine pasando.

-Escurrir la pasta o sacarla con ayuda de una espumadera: En el momento en que tengamos cocida la pasta al punto deseado colocaremos el escurridor en una pila y volcaremos todo el contenido de la cacerola en éste. Debemos asegurarnos de dejarla durante un mínimo de dos minutos en el escurridor agitándolo un par de veces para que el agua no se quede dentro de las formas de la pasta.

*Algunas pastas más delicadas se pueden romper si lo volcamos en un escurridor, para estos casos es mejor sacarlas con ayuda de una espumadera.

- Tener la salsa lista de antemano: De este modo, en el mismo momento en que la pasta esté bien escurrida, podremos revolverla con la salsa sin necesidad de enfriarla ni reservarla.

- Enfriar la pasta: Lo ideal es comer la pasta recién cocida para que conserve todo su almidón, el encargado de hacer que se “agarre” bien la salsa en la pasta, pero no siempre se puede.



Si vas a guardar la pasta cocida para usarla más tarde necesitarás enfriarla. Para esto es recomendable que lo hagas bajo el chorro de agua fría inmediatamente después de escurrirla para cortar la cocción y evitar que se nos pase.

- Conservar la pasta cocida: Las claves para conservar la pasta, incluso durante varios días, sin que se nos apelmace ni reseque son:

            - Escurrirla completamente después de enfriarla.

            - Una vez escurrida, añadirle un poco de aceite (una cucharada de postre por cada 100 gr) y revolverla bien para que toda la pasta quede recubierta de una fina capa de aceite, que además de actuar como conservante, conseguirá evitar que se apelmace y que se reseque.

            - Guardarla en un recipiente bien tapado y conservarla en el frigorífico hasta su posterior utilización.


Aceite de oliva: Oro líquido para el cuerpo


En  Europa lo denominan ‘Oro líquido’ y, sin duda, motivos tiene de sobra para serlo. El aceite de oliva no solamente es un ingrediente básico en la dieta mediterránea, también es un producto que cuenta con grandes beneficios, tanto para la salud como para el cuidado de la piel. Además de su popularidad para combatir el colesterol, es un excelente antioxidante, aliado contra la hipertensión y mucho más. Te sorprenderá.

El aceite de oliva es el zumo oleoso de la extracción de las olivas. Existen diferentes tipos de aceite de oliva, dependiendo del modo de extracción o del proceso de elaboración. Siendo los aceites de oliva virgen extra los más puros (se extraeen mediante prensado en frío).

Ya hace tiempo que conocemos que ingerir aceite de oliva es beneficioso para la salud.
Para que sea suficientemente beneficioso, la dosis recomendada es de 40 gramos día, de 2 a 3 cucharadas. Tal y como explica el Blog de Meritxel existen muchos beneficios saludables a la hora de ingerir aceite de oliva:



FRENTE AL COLESTEROL
Regula los niveles de colesterol en sangre. En consecuencia, mejora las enfermedades cardiovasculares y arteriosclerosis.

FRENTE A LA HIPERTENSIÓN
Ayuda a reducir la hipertensión gracias a los poli-fenoles y el ácido oleico.



MEJORAR LA FUNCIÓN DIGESTIVA
En el aparato digestivo, actúa como protector frente al exceso de ácidos del estomago.
Mejora el PH del organismo aumentándolo, igualmente debido a la mejor absorción del calcio y del magnesio.
Previene el estreñimiento.
Mejora la digestión de los nutrientes al estimular la secreción de bilis por la vesícula biliar, lo que ayuda a evitar digestiones lentas o pesadas de las grasas.

FUNCIONES METABÓLICAS Y COGNITIVAS
Mejora las funciones metabólicas y desarrollo cerebral.
Favorece la formación de membranas celulares y del tejido cerebral.
Parece que las personas que consumen más grasas saturadas en comparación a las que consumen menos, tienen menos memoria. Las personas que consumen mayor cantidad de grasas mono-insaturadas que contiene el aceite de oliva, tienen mejoras cognitivas con el tiempo.



ACCIÓN ANTIINFLAMATORIA DEL OLEOCANTAL
Este componente orgánico natural del aceite de oliva que le aporta parte del sabor del aceite, le aporta acciones antiinflamatorias parecidas al del ibuprofeno.

EN OSTEOPOROSIS
Mejora la absorción de calcio, el magnesio y el zinc. Por lo que es de ayuda en el crecimiento óseo. Y fundamental durante la menopausia.
Mejora la absorción de los micronutrientes liposolubles como la vitamina A y la D.

ACCIÓN ANTIOXIDANTE
Actúa como antioxidante, disminuye el envejecimiento de la membrana celular, gracias a su contenido en vitamina E.

SENSACIÓN DE SACIEDAD
Los últimos estudios le aportan acciones frente a la sensación de hambre, según unos estudios del profesor alemán Peter Schieberle. Las personas en el grupo de estudio indicaban un efecto de saciedad más importante si habían ingerido aceite de oliva y con más alto contenido de serotonina. Otros estudios también demostraban lo mismo.



El aceite de oliva es, además, cada vez más utilizado en cosméticos y para uso externo. Y, como no podía ser de otra manera, aquí también nuestro ‘oro líquido’ posee grandes beneficios.
Desde tiempos muy antiguos se ha usado el aceite de forma natural o en cremas para mejorar la piel. También como ungüento para masajes tanto musculares como relajantes.
Básicamente podemos afirmar que el aceite de oliva aporta elasticidad cutánea e hidratación.



En el pelo y en las uñas también ayuda a mejorar la hidratación y la elasticidad de la piel.
Otras aplicaciones son:
-Como desmaquillador de ojos, en un algodón.
-Como reparador del cabello antes de lavarse el pelo, masajear, mantener durante 5 minutos y lavar, aclarar con abundante agua.
-Para preparar jabones, al mezclar lo con sosa cáustica.

Sin duda, el aceite de oliva nos beneficia. Por dentro y por fuera. Y lo mejor, es un alimento de España del que podemos presumir y que nos diferencia del mundo.