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Cerveza, con moderación, para vivir más y mejor



Ir de cañas o de cervezas ya no es sinónimo de personas que descuidan su salud. Investigaciones recientes demuestran ahora que la cerveza también puede ser saludable Conoce cuáles son los 10 beneficios de la cerveza.

1. Huesos más fuertes
La cerveza contiene altos niveles de silicio, que está vinculado a la salud de los huesos. En un estudio realizado en 2009 en la Universidad de Tufts y en otros centros, los hombres y las mujeres de más edad que bebían una o dos al día tenían una mayor densidad ósea. Sin embargo, el consumo de más de dos bebidas se relacionó con un mayor riesgo de fracturas.

2. Un corazón más sano
Más de 100 estudios han demostrado que el consumo moderado de cerveza disminuye el riesgo de ataques cardíacos y muerte por enfermedad cardiovascular en un 25 a 40 por ciento. Una o dos cervezas al día puede ayudar a elevar los niveles de HDL, el llamado “colesterol bueno”, que ayuda a prevenir que las arterias se taponen.



3. Riñones más sanos
Un estudio realizado en Finlandia encontró que hombres que bebían una botella de cerveza al día redujeron su riesgo de desarrollar cálculos renales en un 40 por ciento. Una teoría es que el alto contenido de agua de la cerveza ayudó a mantener los riñones trabajando o el lúpulo en la cerveza ayuda a evitar la formación de piedras.

4. Un cerebro más saludable
Una cerveza al día puede ayudar a mantener la enfermedad de Alzheimer y otras demencias a raya, dicen los investigadores.

5. Reducción de riesgo de cáncer
Un estudio encontró que al marinar carne con la cerveza eliminó casi el 70 por ciento de los agentes carcinógenos, llamados aminas heterocíclicas (HCA) que se producen cuando la carne está frita.

6. Aumento de los niveles de vitamina B
Un estudio holandés encontró que los participantes bebedores de cerveza tenían los niveles de vitamina B6 un 30 por ciento más altos. La cerveza también contiene vitamina B12 y ácido fólico.

7. Protección contra accidentes cerebrovasculares
La cerveza ayuda a prevenir los coágulos de sangre que bloquean el flujo de sangre al corazón, cuello y cerebro.

8. Menor riesgo de diabetes
Los investigadores encontraron que el alcohol aumenta la sensibilidad a la insulina, lo que ayuda a proteger contra la diabetes.

9. Presión arterial baja
Los bebedores moderados de cerveza tienen menos probabilidades de desarrollar presión arterial alta, un factor de riesgo para un ataque al corazón.

10. Vida más larga
El consumo moderado de cerveza previene cerca de 26.000 muertes al año, debido a las menores tasas de enfermedades del corazón, derrames cerebrales y diabetes.

Es común el tópico de la barriga cervecera. Sin embargo, numerosos estudios científicos y médicos han demostrado que dicha afirmación no es cierta. 
Una caña (200 ml.) sólo tiene 90 calorías. Por este motivo, el consumo moderado de cerveza no afecta ni al índice de masa corporal (IMC) ni al peso de la persona, siempre que este consumo se lleve a cabo dentro de una dieta sana y equilibrada, como es la dieta mediterránea. Curiosamente en Italia a este tipo de barriga se le llama: "pancetta di vino".


Sin embargo, hay que recordar que la clave para aprovechar los beneficios de la cerveza es la moderación, es decir, solo una cerveza de 33 mililitros (la típica ‘lata’ de refresco) por día para las mujeres y dos para los hombres. Un consumo excesivo de alcohol puede dañar el hígado o provocar algunos tipos de cáncer o problemas cardíacos.

La cerveza SIN



La cerveza "sin" es una bebida hidratante y sana, con un aporte calórico muy bajo (17 Kcal/100 ml.) que conserva las vitaminas y minerales de la cerveza con alcohol. Su consumo moderado puede estar incluido en la dieta de aquellas personas que padecen hipertensión arterial, puesto que un botellín de cerveza "sin" al día aporta 10 mg de calcio, potasio y muy poco sodio. Además del alto contenido en agua (95%) y del aporte de ácido fólico. La cerveza sin alcohol contiene cantidades variables de compuestos fenólicos con efectos antioxidantes que contribuyen a prevenir las enfermedades cardiovasculares.

Aún siendo la cerveza una de las bebidas con menos contenido alcohólico (5%), su consumo no está recomendado en situaciones como el embarazo, cuando se va a conducir o cuando se sigue cualquier tipo de tratamiento médico. Por este motivo, todos aquellos consumidores de cerveza que no pueden o no quieren tomar alcohol, tienen la opción de tomarse una cerveza SIN.

Cómo elaborar un Gin Tonic perfecto



El Gin Tonic es seguramente uno de los cócteles más populares. El secreto quizás sean sus ingredientes básicos: Ginebra o Gin y Tónica. Sin embargo, a pesar de su popularidad, no es fácil encontrar un sitio donde te preparen bien esta bebida. Por eso, nosotros, basándonos en la experiencia de los colegas de Mensencia, nos proponemos enseñar cómo se hace un Gin Tonic perfecto.

El nacimiento del Gin Tonic se lo debemos al alemán JacobSchweppes que se le ocurrió añadir quinina en la soda con burbujas a sabor naranja, creando de esta forma la tónica. Está claro que hoy en día las tónicas se han perfeccionado y obtenemos muchas y de diferentes aromas y sabores.

Pero lo que la hizo tan importante en su día fue que al hacerse con quinina evitaba la malaria y los soldados ingleses que estaban en la India empezaron a combinarla con ginebra, aguardiente muy popular en las calles de Londres, para camuflar el sabor de la primera.

Hoy en día se elaboran muchos tipos de ginebras. Son muchos detalles los que debemos tener en cuenta a la hora de hacer un Gin Tonic. El primero es el vaso, siendo el ancho y corto el que mejor nos viene. Aunque si disponéis de una copa balón también está bien. El motivo es que la Ginebra necesita una boca ancha para que se oxigene y desprenda todo su arsenal de aromas.



También necesitaremos limón verde, o más conocido como lima. Pero no el zumo del limón porque mataría las burbujas de la tónica y el Gin Tonic pierde buena parte de su gracia. Necesitamos la esencia de la lima, para eso cortamos piel sin la parte blanca, la estrujamos encima del vaso y veremos salir pequeñas micro gotitas (es el espíritu de la lima). A continuación lo restregamos por el borde de la copa y lo dejamos en el interior del vaso. Si queremos, podemos cortar un gajo y añadirlo con posterioridad.

Por otro lado vamos a necesitar mucho hielo, tanto como para llenar el vaso por completo. El hielo procuraremos hacerlo de agua de mineralización débil, es decir procuremos no hacer los hielos con agua del grifo.

Echamos la Ginebra de nuestra elección, contando 3 segundos y a cierta distancia de la boca del vaso para que la Ginebra se oxigene. No se trata de un lingotazo, se trata de saborear una bebida con placer.

Por último rellenamos hasta arriba de tónica y con el mango de una cuchara damos una vuelta para darle vida a las burbujas.


Y ya está. Sencillo, ¿no? Pues ahora ya podéis presumir delante de vuestros amigos y conocidos de saber preparar un Gin Tonic perfecto.