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Un buen cocido ¿gallego, andaluz o madrileño?

Al comienzo del otoño, y si las temperaturas lo permiten, llega el primer cocido de la temporada. Y a la hora de hablar de cocidos típicos por excelencia el gallego, el andaluz y el madrileño se pugnan el liderazgo. Pero además de la diferencia geográfica, ¿conocéis cuáles son las principales diferencias entre ambos suculentos y nutritivos platos? Os las contamos.

COCIDO GALLEGO:



El principal secreto del cocido gallego es la materia prima, todos frescos, de temporada y, muchas veces, de la propia huerta. Otro secreto radica en cocinar todos los ingredientes en la misma agua, aunque en tempos diferentes, lo que realza el sabor del plato al final.

Ingredientes:
-1 oreja de cerdo
-1 rabo de cerdo
-Un buen trozo de lacón
-2 tiras de costilla de cerdo salada
-1 pollo campero
-4 chorizos
-1/2 cacheira
-1 repollo de verdura o
-1kilo o 1/2 kg de grelos ( lo que más apetezca )
-2 patatas por persona
-1/4 kg. de garbanzos

Preparación:
Con 12 horas de antelación, se pone en remojo el lacón, la costilla salada, la oreja, el rabo, la cacheira (morro del cerdo) y los garbanzos. Tres horas antes de comer más o menos, en una olla grande ponemos a hervir agua con todos los ingredientes (los garbanzos los meto en una red para que se cuezan juntos), excepto las patatas, verdura y los chorizos. Dejo que todo se vaya cociendo a fuego lento y voy sacando para una tartera los ingredientes que van estando primero, como el pollo (previamente cortado en 4 partes) y así sucesivamente hasta que todo está en su punto.

A continuación, a ese mismo caldo le agregamos la verdura o grelos, las patatas y encima los chorizos. A la hora y media más o menos estará todo cocinado.

Entonces, ya con la cocina apagada, se vuelve a meter todo lo que estaba reservado en la tartera y se deja un rato. Cuando llega la hora de la presentación, y como un rito ancestral, se comienza a cortar todo en trozos, separando en las fuentes el cerdo de la ternera. La verdura con las patatas debe ir en un bol aparte. En otro, los garbanzos.

COCIDO MADRILEÑO:



El cocido madrileño es uno de los platos más conocidos y con más tradición de la gastronomía del país. Es un guiso que requiere bastante tiempo de preparación, y los ingredientes que lleva aportan bastantes calorías.

Ingredientes:

- Garbanzos: 420 gramos
- Morcillo: misma cantidad
- Un cuarto de pollo
- Chorizo, 125 gramos
- Zanahoria, un par
- Punta y hueso de jamón
- Tocino, 160 gramos
- Una morcilla de cebolla
- Un repollo
- Un diente de ajo
- Dos patatas

Preparación:

En primer lugar, debemos poner los garbanzos en remojo la noche anterior, en agua a temperatura ambiente con sal.

El propio día de hacer el cocido, llenamos una olla bien grande con dos litros de agua, añadimos el morcillo, el tocino, la punta de jamón y los huesos. Importante que esté todo lavado antes de echar en la olla. Ponemos a calentar y cuando comience a hervir se le retira la espuma del agua, con ayuda de una espumadera.

Se escurren los garbanzos, se guardan en una red y los metemos en la olla con el agua hirviendo. La cocción se hace a fuego lento, y requerirá un tiempo de unas dos a tres horas, dependiendo de la cantidad de garbanzos que hayamos puesto.

A la vez que se cuece, ponemos en una olla aparte el repollo picado, con un poco del caldo que tenemos en el cocido, junto al chorizo y a la morcilla.

En la olla principal, a mitad del tiempo de cocción, a la hora y pico de tiempo, añadimos las patatas y las zanahorias enteras, eso sí peladas y limpias. También añadiremos el cuarto de pollo. Si vemos que hay poca agua, se añade más agua a la olla pero bien caliente.

Pasado el tiempo, cuando los garbanzos se encuentren ya tiernos, se saca el caldo. Este caldo se puede usar para hacer el conocido puchero de arroz o fideos.


Ahora en una sartén sofreímos unos ajos, y los agregamos al repollo. Se sirven los garbanzos en el plato con las carnes troceadas y las verduras que se han cocido.

COCIDO ANDALUZ:



Otro de los grandes cocidos de nuestra gastronomía es el cocido andaluz. Si os apetece cocinarlo, aquí os dejamos los ingredientes y la forma de prepararlo. Ánimo

Ingredientes

-1/2 Kg. de garbanzos 
-1/4 Kg. de habichuelas verdes 
-1/4 Kg. de calabazas -
-200 grs. de tocino 
-200 grs. de carne de cerdo -
-200 grs. de morcilla. -
-1/4 Kg. de pollo -
-1/4 de tocino añejo 
-1/4 Kgs. de patatas

Preparación


Poner 1 litro de agua templada en una olla y añadir los garbanzos, que habrán estado en remojo durante la noche anterior, el tocino, la carne, la morcilla y el tocino añejo. Dejar hervir una hora. Cuando los garbanzos estén tiernos agregar las habichuelas, las patatas, las calabazas y dejar cocer un cuarto de hora.

La carne de cerdo también es saludable


La Interprofesional del Porcino de Capa Blanca, INTERPORC -de la que forma parte Cooperativas Agroalimentarias de España en representación de las cooperativas de carne de porcino- ha comenzado su primera campaña promocional con el lema “Carne de cerdo: nuestra carne blanca”, que pretende informar al consumidor sobre las buenas cualidades de la carne de cerdo, una carne blanca baja en grasas saturadas, fuente de proteínas, minerales y vitaminas.

La campaña intenta contrarrestar la imagen peyorativa que desde hace años tiene la carne de cerdo, ya que muchos la han señalado como la causante de todos los males alimenticios, sobre todo del aumento de los niveles de colesterol. En la actualidad se ha avanzado mucho sobre los estudios en esta materia y por ello vamos a ver algunos de los beneficios que nos ofrece.



Es cierto que entorno a este tema existen muchas reservas, ya que el cerdo es un animal que contiene altas concentraciones de grasa en su estructura. Sin embargo, aquí nos  vamos a referir a una parte que tiene mucha menos grasa que cualquier otra: El lomo que podemos encontrar de diferentes maneras en el mercado, por lo que la variedad a la hora de consumirlo es elevada, al igual que el jamón, que nos aporta enormes beneficios.
La fama que tiene la carne de cerdo es que contiene grandes cantidades de grasas saturadas que son perjudiciales para nuestra salud. Hasta hace poco se creía que esto era así, pero recientes estudios realizados en esta materia han desvelado que la carne de cerdo, en contra de lo que se pensaba, puede representar una ayuda a la hora de mantener unos niveles óptimos de colesterol, ya que una parte como el lomo contiene solamente cincuenta y ocho miligramos de colesterol frente a los sesenta y ocho que contiene la carne de pollo.



Fuente de ácidos grasos esenciales
En contra de lo que se pensaba, es una carne rica en grasas monoinsaturadas, además de contener altas cantidades de ácido oleico, que nos ayuda a mantener unos niveles adecuados de colesterol, ya que se trata de ácidos grasos esenciales que el cuerpo necesita para funcionar correctamente. Junto a esto hay que destacar las cantidades de proteínas que nos brinda, y es que se trata de una importante fuente de las mismas, además de darnos proteínas de primera calidad necesarias par aun correcto desarrollo muscular.
Otros nutrientes que nos brinda son los minerales. La carne de cerdo es rica en estos nutrientes, sobre todo de hierro, que el cuerpo absorbe rápidamente, pues se trata de un mineral necesario para mantener una buena salud general. Junto a este podemos destacar otros minerales como el sodio el zinc y el fósforo. Las vitaminas son otros de los nutrientes que nos brinda. Entre ellas destacaremos la vitamina B1, que contiene altas cantidades, y que tan necesaria es para los deportistas, ya que se encarga de transformar la glucosa en energía muscular, pues es la que controla el metabolismo del glucógeno en los músculos.




Es importante que a partir de ahora cambiemos la perspectiva con respecto a la carne de cerdo, ya que no hay que demonizarla, y mucho menos dejar de comerla. Eso sí, es necesario saber elegir las partes más adecuadas para su consumo y con menor concentración de grasa. Junto a esto debemos tener presente que nunca hay que abusar de este alimento, ya que como ya sabemos, todo en exceso puede se malo para la salud a la larga.

Paté y foie-gras, parecidos pero no iguales



Todos hemos oído hablar del paté y del foi-gras, pero muchos los confundimos y otros no sabemos cuáles son las principales diferencias. Aunque tienen ingredientes comunes, estos productos presentan diferencias notables tanto en su composición como en su elaboración.

El 'foie-gras', vocablo importado del francés y cuya traducción literal es «hígado graso», es el hígado de ganso, oca o pato hipertrofiado por el tipo de alimentación que han seguido los animales. El paté, sin embargo, es un derivado cárnico elaborado a base de vísceras, principalmente del hígado, y carne de diversos animales, además de aditivos y especias. Muchas veces se desconocen las características de estos alimentos, por lo que el consumidor opta por adquirir el de menor precio. Sin embargo, su composición posee diferencias sustanciales que conviene conocer a la hora de adquirir uno u otro con un criterio claro.

El paté, mezcla de ingredientes

Para elaborar paté es necesaria la presencia de diferentes ingredientes, condimentos y aditivos que se tratan por calor, y que dan a este derivado cárnico el sabor, la textura y la consistencia deseados. Su elaboración requiere una mezcla de vísceras, y es el hígado la que suele caracterizar al producto, aunque no siempre es el ingrediente más abundante. Además, el paté incorpora diversos ingredientes: carne de distintos animales (principalmente de cerdo), leche, harinas, condimentos, especias y aditivos que ayudan a lograr la consistencia buscada.



Aunque este producto se conoce con el nombre de «paté», la forma correcta de denominarlo es «pasta» o «paté de hígado», seguido del nombre del animal del que procede. Por lo general, los más abundantes suelen ser los patés de hígado de cerdo, seguidos de los de hígado de pato.

'Foie-gras', sólo hígado

El 'foie-gras' es el hígado de ganso, de oca o de pato hipertrofiado por una alimentación excesiva. Para conseguir el producto, en las granjas se inmoviliza a las aves, que se sobrealimentan para que así su hígado alcance el máximo desarrollo. No se trata de un hígado enfermo, sino de un hígado muy graso. A diferencia del paté, en la elaboración de 'foie-gras' el hígado no se mezcla con carne ni con otros ingredientes; se trata sólo de hígado tratado por calor con el fin de higienizar el producto.



Diferencias nutritivas

En cuanto a su composición nutricional, cabe destacar que el 'foie-gras' contiene más grasa, hasta el triple de colesterol y el doble de hierro que el paté, y ambos poseen una elevada cantidad de vitamina A. De hecho, son unos de los alimentos más ricos en este nutriente. Sin embargo, en ambos casos se trata de alimentos con un contenido en calorías, grasas saturadas, colesterol y sodio elevado. Por tanto, si se consumen, es aconsejable hacerlo de manera ocasional.


Por cuestión de precio, el paté suele ser más consumido, sobre todo para los almuerzos y meriendas infantiles. De todas maneras, conviene saber que, incluso para los niños, el paté resulta demasiado graso y calórico para un consumo frecuente.