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10 consejos para preparar marisco en Navidad



La Navidad ya está ahí y seguramente el marisco no faltará en nuestras mesas. Son días de celebraciones con familiares y amigos en las que las comidas y las cenas se convierten en los principales protagonistas. Gambas, camarones, percebes, nécoras,… ¿Pero sabemos cómo cocer el marisco? Para que nada falle a última hora, aquí os dejamos un decálogo  para conseguir un resultado óptimo en estas fiestas:




1.A la hora de cocer marisco hay que distinguir si todavía está vivo o no. En el primer caso, se debe introducir en la olla con agua fría y después llevarla a ebullición. En caso de que ya está muerto, habrá que introducirlo en la olla cuando el agua ya esté hirviendo.
2.Si se compra el marisco vivo se debe guardar en la nevera hasta el momento de su preparación.
3.Para evitar la subida de precios, existe la opción de comprar el marisco antes de estar en plenas fiestas. En este caso hay que congelarlo nada más comprarlo ya que el resultado final es mejor si se congela cuando todavía está muy fresco.
4.La mejor opción para cocer los mariscos es hacerlo con agua de mar ya que le aporta la salinidad perfecta y es la mejor forma de conservar y potenciar su sabor. No vale cualquier agua de mar, ya que hay que elegir una que esté clasificada por el Ministerio de Salud como 'apta para consumo humano'
5.La cantidad de agua a la hora de cocer marisco es importante para que quede en su punto. Sin excedernos ni quedarnos cortos, las piezas deberán quedar cubiertas por el agua
6.El tiempo de cocción varía según el tamaño de lo que se vaya a preparar, desde los pocos segundos que puede costar cocer unos camarones hasta los 30 minutos de una langosta grande, por lo que es aconsejable informarse siempre antes.
7.Los percebes y camarones se echan siempre cuando el agua ya esté hirviendo y se sacan en el momento en el que se pone a hervir otra vez.
8.Un truco para cocer los crustáceos y que no pierdan sabor es colocarlos en la olla con el caparazón hacia abajo y las patas hacia arriba. Cuando haya que sacarlos es aconsejable dejarlos también en esta posición para que el jugo se mantenga dentro.
9.A la hora de comprar gambas, la clave para saber que están frescas es fijarse en la cabeza, si se ha oscurecido es señal de que no están en buen estado.
10.Si queremos descongelar pescado o marisco, lo mejor para conservar su sabor y propiedades es hacerlo sumergiéndolo agua de mar (asegurándonos de que es 'apta para el consumo humano'). Una vez descongelado, el agua resultante se podrá utilizar como base de caldos o de arroces.



Dieta Atlántica: La salud que nos llega del mar



La Dieta Atlántica da protagonismo a pescados y mariscos, verduras y hortalizas, pero también incluye hidratos de carbono, lácteos, aceite de oliva y un consumo moderado de carne. Al igual que su 'hermana' mediterránea, la dieta atlántica favorece la prevención de las enfermedades cardiacas y la diabetes.

Lejos de lo que se pueda pensar en un principio, esta dieta ha acompañado durante siglos el estilo de vida de algunos países: España (específicamente Galicia, Cantabria y País Vasco), Portugal, la Bretaña Francesa y el Reino Unido (concretamente la península de Cornualles, Gales, Escocia e Irlanda).

Los materia prima o ingredientes que la componen constituyen una importante fuente de nutrientes indispensables para el organismo (vitaminas, minerales, ácidos grasos omega 3, etc.) y los métodos utilizados en la elaboración de los platos persiguen un cocinado lo más natural posible, controlando el exceso de grasas y la cocción en exceso.

Atlántica y beneficiosa
La promoción de su consumo como parte de un estilo de vida saludable ha cobrado auge en los últimos años, de manera que muchas instituciones se han propuesto darla a conocer. Una de estas organizaciones es la Fundación Dieta Atlántica, creada por la Universidad de Santiago de Compostela para “fomentar el estudio, la investigación y la difusión de la dieta atlántica para la salud y el bienestar de la población”.

¿EN QUÉ CONSISTE?
En 2006, se llevó a cabo el II Congreso Internacional de la Dieta Atlántica, evento del que surgió el Decálogo de Dieta Atlántica, que recoge 10 recomendaciones de alimentación saludable y que resumimos a continuación:



1.Consumo muy elevado de pescados (de mar y de río) y mariscos (moluscos y crustáceos) que constituyen la gran reserva actual natural del Atlántico. Se recomienda el consumo de pescado y marisco de tres a cuatro veces a la semana en las diferentes etapas de la vida.

2. Consumir alimentos vegetales en abundancia: cereales, patatas y legumbres. Las dietas ricas en estos alimentos constituyen la mejor manera de conseguir un perfil calórico recomendado en el que un 50% de la energía total consumida lo sea en forma de hidratos de carbono complejos, así como para favorecer un mayor aporte de fibra alimentaria.



3. Consumo elevado de frutas y hortalizas. Se recomienda entre las primeras el consumo de una amplia variedad de las mismas, especialmente manzanas y cítricos. De entre las segundas, es conveniente mantener el consumo de las del género brassica, de acuerdo a los hábitos de producción y consumo (repollo, berzas, grelos y nabizas), además de judías, pimientos, cebollas, zanahorias, guisantes y ajos.

4. Utilización de aceitede oliva como principal grasa culinaria, especialmente como aderezo en crudo.

5. Consumir diariamente productos lácteos. Son excelentes fuentes de proteínas de alto valor biológico, minerales (calcio, fósforo, etc.) y vitaminas. Adicionalmente, el consumo de leches fermentadas está asociado a una serie de beneficios para la salud al aportar microorganismos capaces de mejorar el equilibrio de la microflora intestinal.

6. El consumo de carnes es importante y debe hacerse con moderación. Aunque es un grupo muy heterogéneo, en general aportan proteína de muy alto valor biológico, hierro altamente utilizable y equivalentes de niacina. El consumo excesivo puede ser perjudicial para la salud. Es recomendable, siempre que se pueda, que se consuman las magras, y formando parte de platos a base de verduras, legumbres o patatas.



7. Se recomienda la ingesta abundante de líquidos, prioritariamente agua como bebida de excelencia. El vino se ha de tomar a través de un consumo moderado, responsable e inteligente, y con las comidas.

8. Gusto por la sencillez en la preparación de los alimentos, para mantener la calidad de las materias primas y, por tanto, el valor nutritivo. El empleo de la cocción, la plancha, la fritura en aceite de oliva o las técnicas de empanado no desvirtúan las características organolépticas y nutritivas de las materias primas de la dieta atlántica.

9. Mantener los hábitos alimentarios tradicionales atlánticos. Saber comer y disfrutar de ello.

10. Realizar actividad física todos los días, ya que es tan importante como comer adecuadamente.




A cada marisquillo, su mesecillo


Para todo hay un tiempo en esta vida. También para los alimentos y, aunque la estacionalidad de los alimentos no es tan rígida como antes, existen ciertas épocas al año en las cuales es más conveniente, por sabor, calidad y precio, consumir algunos productos. Este es el caso, por ejemplo, del marisco.



Gracias a los avances tecnológicos de los sistemas de producción y conservación, actualmente es posible disponer de casi cualquier producto cualquier día del año. Sin embargo, todo ser vivo tiene su ciclo biológico, lo que explica que podamos hablar de verduras y hortalizas, frutas, legumbres, carnes y pescados de temporada.

En el caso del pescado existen reglamentos que ordenan la actividad pesquera, lo que determina que haya unas épocas de consumo preferentes por su mayor disponibilidad, mayor productividad, y en consecuencia, su mejor calidad y mejor precio. Todo ello en teoría, porque los cambios en el clima (olas de frío o de calor, tempestades...) pueden alterar el calendario de temporada.



El marisco
Aunque es un producto exquisito y muy codiciado en cualquier época del año, lo cierto es que no podemos consumir marisco siempre que queramos, excepto que recurramos, claro, al marisco congelado. La congelación del marisco es un proceso que se realiza en el momento justo de la pesca. De este modo, se preserva la calidad del mismo hasta su posterior consumo, guardando la misma textura y sabor.



Sin embargo, los productos frescos, los que cada día ponemos a vuestra disposición en Más Típico Imposible, son los más codiciados y sabrosos. Cuando llega la temporada de cada marisco, éste adquiere un sabor óptimo y una textura incomparable en su carne, aumentan de peso, se llenan de corales…

Existe una tradición popular que nos cuenta  que todos los meses que contiene la “R”, (sobre todo de Noviembre a Marzo) son los mejores para disfrutar del marisco fresco en su mejor estado.

A continuación citamos cada marisco, indicando los mejores meses del año para degustarlo (siempre que estemos hablando de marisco fresco):

-Gamba: Durante Octubre, Noviembre y Diciembre.
-Langostino: Su mejor estado, se da en los meses de Marzo, Abril, Mayo y Junio.
-Camarón: Todos los meses del año resultan óptimos para este marisco.
-Cigala: Tiene un excelente sabor todos los meses del año.
-Vieiras: Se caracteriza por tener un sabor óptimo durante los primeros y últimos meses del año.
-Mejillones: Al igual que la Ostra se consume perfectamente todos los meses del año.
-Almejas: En el mes de Abril,  durante la temporada de Verano y en el mes de Diciembre.
-Buey de mar: Aunque este producto se consuma todo el año con muy buen sabor, los meses de Julio, Agosto, Septiembre y Octubre alcanza la textura óptima.
-Nécora: En los meses de Marzo a Noviembre.
-Langosta: Durante los 2 primeros meses del año y de Marzo a Septiembre.

También existe una clasificación estacional:
- En Primavera es un buen momento para degustar Cigalas, Almejas, Ostras…
- Cuando llegue el Verano, es el momento de los Mejillones, Almejas, Navajas, Bogavante, Langosta, Percebes…
- En Otoño, el Bogavante, la Langosta, las Vieiras y las Gambas adquieren un sabor óptimo.
- En Invierno se podrá degustar: Centollo, Buey, Nécoras, Camarones, Vieiras, Almejas…

Pulpo


El pulpo puede consumirse durante todo el año, tanto fresco como en conserva o congelado. Las zonas de España donde más arraigada esta la comercialización del pulpo fresco se encuentran en la zona norte de Cantabria y, sobre todo, en  Galicia y, en el sur, sobre las costas de Huelva.

Galicia es, sin lugar a dudas, la zona de España que por tradición gastronómica más pulpo consume. Podemos disfrutar del Pulpo de la Ría durante todo el año, tanto frescocomprar pulpo es a partir del mes de octubre.
como en conserva o congelado, aunque si queremos asegurar la compra de un producto 100% fresco y natural, la mejor época para
Conviene aclarar que durante el verano los pulpos de las rías gallegas están en época de cría y es cuando se produce su desove. 

Al rico y saludable marisco





Es uno de los platos más deseados y su consumo va en aumento. Pero hoy no vamos a halagar su sabor, ni su magnífica capacidad de convertir en una simple comida en una gran cita. Aquí nos vamos a centrar en sus ventajas para la salud.

Casi podríamos decir que, el marisco, contiene absolutamente los mismos beneficios que el pescado blanco, especialmente porque contiene prácticamente los mismos nutrientes y las mismas proteínas.

Por lo tanto, el marisco es un alimento muy beneficioso para la salud. Gracias a su contenido en grasas poliinsaturadas que disminuyen el riesgo de formación de coágulos, nos protegen ante la aparición de enfermedades cardiovasculares, reduciendo también, en sangre, grasas malas para el organismo como el colesterol “malo” LDL.

Por todas las características nutricionales mencionadas, podemos decir que el marisco es un alimento muy beneficioso para la salud. Además, nos aporta proteínas de alto valor biológico, necesarias para el correcto crecimiento y desarrollo. Su aporte de calcio, es beneficioso para la correcta salud ósea y prevención de la osteoporosis. Su contenido en yodo evita enfermedades como el bocio.




Es importante también señalar que gracias a su bajo aporte calórico, es un alimento que puede incluirse en dietas indicadas para reducir el peso corporal.

Sin embargo, habrá que reducir o incluso prescindir de su consumo en los siguientes casos:

-Alergia al marisco
-Ácido úrico elevado





  • Agua: entre un 75-80% del peso del marisco es agua.
  • Proteínas: (de alto valor biológico), en 100 gramos de porción comestible, 18-20 gramos corresponden a este nutriente.
  • Minerales: se destacan el calcio, magnesio, fósforo, potesio, sodio, zinc, yodo, hierro y cloro.
  • Vitaminas: las más abundantes son las del grupo B y en menor cantidad Vitamina A y Vitamina D.
  • Ácidos grasos poliinsaturados: considerados muy saludables para nuestro organismo. Así también aporta colesterol en cantidades similares a la carne y el pescado, pero contrarrestados con los efectos positivos de las grasas buenas que contiene.
  • Purinas: responsables de elevar el nivel de ácido úrico en sangre.
  • Reducido valor energético: siempre que su cocción se realice bajo métodos no grasos y sin salsas. Aportan en promedio 80 calorías cada 100 gramos.