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La papaya, una fruta mágica



La papaya, también conocida como fruta bomba, es la fruta que se obtiene del papayo. Aunque todavía no es una fruta muy consumida en España, lo cierto es que cada vez son más los consumidores que han descubierto su maravilloso sabor y sus grandes beneficios para la salud. Y cada vez más las fruterías y grandes superficies que las tienen a disposición del público. Si la has probado, no dudarás en seguir haciéndolo. Si todavía no lo has hecho, lee este artículo y anímate.

Antiguamente en México se asociaba esta planta a la fertilidad, aunque tiene muchísimas propiedades más. Entre ellas, el efecto sobre la mejora del sistema inmune (vitamina C). Además protege la salud del corazón y el colon (vitamina A y C), y es anticancerígeno y anti-inflamatorio.



El consumo de la papaya puede realizarse de diversas formas posibles, tanto directamente como en zumos o dulces. Sus propiedades digestivas y diuréticas son sin duda su mayor cualidad medicinal, ya que facilita el tránsito intestinal gracias a la enzima papaína. Esta beneficiosa enzima se utiliza también en la fabricación de productos de belleza, cervezas, y algunos alimentos industriales, especialmente aquellos destinados al consumo de los bebés.

Este tipo de enzimas son muy interesantes en la alimentación porque ayudan a disgregar las proteínas y favorecen la digestión, evitando la gastritis y la formación de gases. También se trata de una fruta muy interesante en la dieta de las personas mayores.

Una papaya mediana contiene unos 190 miligramos de vitamina C, una cantidad que dobla la Cantidad Diaria Recomendada para un adulto (una mujer necesitaría 75 mg. y un hombre 90). También es muy rica en carotenos.



La Vitamina C y los carotenos constituyen dos de los principales antioxidantes que favorecen la eliminación de los radicales libres generados por el propio organismo, así como los que proceden del exterior.

La ingestión de este alimento ayuda a:
-Prevenir la vejez prematura o retrasa del envejecimiento
-Prevenir la degeneración visual
-Proteger del corazón



Otras propiedades de la Papaya

Para el estreñimiento: La papaya mejora la digestión.

Para la tos. Necesitas las flores de la papaya preparadas en infusión en agua hirviendo, a la que se añade miel de abejas, se deja enfriar y se toma.

Parásitos. Para los niños una cucharadita de la leche de papaya recién cogida, mezclada con una cucharada sopera de leche constituye un vermífugo seguro e inocuo, se les da dos veces al día.

Para piel con eczemas, acné, úlceras, heridas purulentas, herpes, hongos, limpiar y ayudar a cerrar heridas y limpiar tatuajes: La cáscara de la papaya con algo de la pulpa es un excelente hidratante para la piel, incluyendo la cara; se puede dejar por unos minutos y enjuagar con agua. El zumo de la papaya verde es especialmente efectivo contra todas estas afecciones.

Para contusiones, heridas, golpes, torceduras, grietas en los pezones de las madres lactantes: Poner la pulpa de la papaya sobre el área afectada. Con miel de abejas ablanda cicatrices viejas y las minimiza.

Heridas purulentas: Las hojas del papayo se colocan sobre las heridas para limpiar la piel y ayudar a cicatrizar.

Para el acné: Preparar una mascarilla con diez gramos de cáscara de papaya, diez gramos de pulpa de mango y una cucharada de miel de abejas. Se mezclan los ingredientes y se aplica en el rostro por 20 minutos.

Piel y cabello: Las cáscaras de frutas como manzanas, papaya, limón y uva contienen ceras naturales que protegen el cabello contra agresión del ambiente.

Colon inflamado: Tomar permanentemente zumo de papaya y pitaya, dos o tres veces por semana, y un plátano con un vaso de agua, una hora y media antes del desayuno, para completar, beber todas las noches un vaso de zumo de guanabana .


Fiebres, depuración: Las semillas y corteza de la papaya, consumidas con jugo de naranja, producen efectos de limpieza.



'Súper alimentos' para una salud de hierro



La vida moderna, junto con sus ventajas, también nos ha traído un estilo de vida estresante, contaminación, comidas manipuladas y aditivos alimentarios. Todo ello puede conducir a enfermedades cardiovasculares, colesterol alto, diabetes, infecciones o cáncer. Los fármacos sintéticos para tratarlas también conllevan efectos adversos. Sin embargo, la naturaleza sigue regalándonos alimentos y remedios que nos ayudan a cuidar la salud.

Existen cientos de sabrosos ‘súper alimentos’ que contienen nutrientes, antioxidantes y otros elementos que puedan defendernos de las infecciones, suprimir las células cancerosas, regular los niveles de glucosa sanguínea, fortalecer los huesos o ayudarnos a perder peso mientras disfrutamos comiendo. Nosotros hemos seleccionado 9 alimentos muy especiales, particularmente si son ecológicos.



9: Arándanos
El jugo del arándano puede prevenir infecciones de vejiga. Esta acción antibacterial también previene y acelera el alivio de la diarrea.

Los nativos americanos creían que los arándanos eran mágicos. Los usaban para teñir ropa y también valoraban sus propiedades dietéticas y medicinales. Los potentes antioxidantes de esta baya nos protegen de arriba a abajo. Las altas concentraciones de antocianinas que generan el color azul también pueden proteger la vista y luchar contra los radicales libres que causan el cáncer.

8: La miel
A diferencia del azúcar, la miel es un edulcorante rico en nutrientes, proporciona numerosos minerales y vitaminas C, D, E y del complejo B. Es un concentrado de carbohidratos que eleva la energía tan necesaria para el deporte. Paradójicamente, la miel también es beneficiosa para promover el sueño. Alivia los dolores de garganta y calma la tos nocturna.

Los estudios han mostrado que la miel baja los triglicéridos en sangre. La miel inhibe las células que causan el cáncer de vejiga y protege contra la colitis. Tiene propiedades antisépticas que la convierten en buen tratamiento tópico para infecciones, llagas y quemaduras.

Para las alergias al polen, la miel local es un remedio más agradable y rentable que las inyecciones.



7: Alubias
Las alubias son bajas en grasas y tienen alto contenido en fibra, son ricas en proteínas y están libres de colesterol. La amplia variedad de alubias secas, incluidos los garbanzos, reduce los triglicéridos, la grasa en la sangre que pueden causar ataques al corazón. También rebaja los niveles sanguíneos del denominado colesterol malo (LDL) y eleva los niveles de colesterol bueno (HDL). Su alto contenido en carbohidratos y fibra ayuda a regular el azúcar en sangre y a mantener la diabetes bajo control. Las judías también pueden ayudar a prevenir el cáncer de colon, gracias en gran medida a la fibra.



6: Brócoli
El brécol crudo es un aliado contra multitud de enfermedades. Está lleno de fuertes antioxidantes que combaten el cáncer de pulmón, colon, próstata, gástrico y de mama.
El brócoli contiene numerosos minerales y vitaminas que combaten la enfermedad, incluyendo el cromo, un elemento importante en la regulación del azúcar en la sangre y la insulina. Sus altos niveles de ácido beta-caroteno y ácido fólico ayudan a prevenir las cataratas. El ácido fólico detiene el virus que causa el cáncer cervical. El brócoli es una buena fuente de calcio, un agente que reduce la presión sanguínea y es necesario para la fortaleza de los huesos.

Este alimento también puede hacernos más inteligentes. Proporciona hierro, esencial para un funcionamiento saludable del cerebro. Contiene boro, un oligoelemento que aumenta la actividad de las ondas cerebrales y agiliza las respuestas físicas. Además, el beta-caroteno del brócoli mejora la capacidad para pensar.

5: Cebollas
Dulces, picantes y olorosas, las cebollas son una de las más antiguas medicinas.

Las cebollas son ricas en antioxidantes y son posiblemente uno de los mejores alimentos para combatir el cáncer. Los numerosos agentes anticancerígenos en las cebollas son eficaces contra el cáncer de boca, de garganta, de pulmón, de estómago, colorrectal, de mama, de ovario, de próstata y de hígado.

Comer mucha cebolla puede reducir el riesgo de cáncer de garganta en un 88% y el cáncer de próstata en un 71%.

Las cebollas también son buenas para el corazón, reducen el colesterol y bajan la presión arterial. Contienen anticoagulantes que diluyen la sangre y reducen la obstrucción de las arterias.
Con siglos de antigüedad, se ha probado su eficacia en tratamientos contra la diabetes. Cocida o cruda, la cebolla reduce el azúcar de la sangre y cuanto más se consume, mayor es el efecto.

También ayuda a combatir otras enfermedades. Las cebollas son antibióticos, antivirales, antisépticos y antiinflamatorios naturales. Ayudan a dilatar los tubos bronquiales, facilitando la respiración de los asmáticos leves, de aquellos que sufren la fiebre del heno y las personas con bronquitis crónica. La cebolla incluso puede ayudar a lidiar con el estrés. La quercetina es un sedante suave que induce a la relajación y el sueño.



4: Pescado
El salmón, las sardinas, la caballa, el arenque y el atún son peces saludables para el corazón. Todos ellos contienen altas concentraciones de ácidos grasos esenciales omega-3, fundamentales para el correcto funcionamiento del organismo pero que necesitamos obtenerlos de los alimentos.

Los ácidos grasos Omega-3 son particularmente buenos en la reducción del riesgo de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular. Una dieta alta en estos ácidos grasos reduce los síntomas de la presión arterial alta, diluye la sangre y previene los coágulos.
Comer pescado graso también protege contra la degeneración macular, una condición relacionada con la edad que lleva a la pérdida de la visión, y promueve la función saludable del cerebro. También se ha vinculado al alivio de la depresión.

Comer regularmente pescado rico en ácidos grasos omega-3 puede impedir el desarrollo del asma y la artritis reumatoide. Esto se debe a que el aceite de pescado tiene un efecto anti-inflamatorio y porque actúa directamente sobre el sistema inmunológico. El aceite de pescado también puede combatir el cáncer de colon y de mama.

3:
En momentos de estrés, los británicos siempre sugieren una taza de té. Y unas tazas de reconfortante té al día pueden tener beneficios significativos sobre la salud. Está cargado con las catequinas que combaten el cáncer. El té verde es el que más contiene. Las catequinas también son anti-bacterianas, una cualidad que hace del té un activo en la prevención de úlceras estomacales.

El té verde y el negro reducen los factores de riesgo de enfermedades cardíacas al bajar la presión arterial y el colesterol total. El té también dilata los vasos sanguíneos y mejora el flujo sanguíneo. Evita que las plaquetas se acumulen y trabaja para disolver los coágulos de la sangre, lo que ayuda a reducir el daño que las dietas ricas en grasas producen en las arterias.

En las mujeres mayores, beber té puede también mejorar la densidad ósea, ya que es una buena fuente de manganeso, que es importante para tener huesos fuertes.

2: Yogur
Durante décadas, al yogur se le ha reconocido su capacidad para prevenir y curar la diarrea. El yogur elimina las bacterias que causan trastornos intestinales y las investigaciones más recientes muestran que la actividad antibacteriana del yogur puede alcanzar a todo el organismo al estimular el sistema inmunológico. Incluso mata a la bacteria que causa el olor corporal. Cuando se toman antibióticos, el consumo de yogur ayuda a reparar la flora intestinal, especialmente si es bífidus, y durante los viajes resulta preventivo de las inesperadas diarreas.

Este producto lácteo además reduce significativamente la susceptibilidad a las alergias al polen, fiebre del heno y los resfriados, si se comienza a consumir tres meses antes del inicio de la época del polen o la estación fría. Para obtener el máximo beneficio se puede tomar durante todo el año. También ejerce actividad antiviral y contra el cáncer. Estimula los anticuerpos del sistema que luchan contra la infección y atacan a virus y tumores. Lo yogures que contienen Acidophilus ayudan a prevenir las infecciones por hongos y pueden reducir la incidencia de cáncer de colon.



1: El ajo
Las propiedades antibacterianas que han hecho del ajo un tratamiento tópico efectivo durante miles de años también hacen un buen trabajo en el interior del cuerpo.

Los investigadores han identificado más de 30 agentes que combaten el cáncer dentro del ajo y su prima, la cebolla. Un estudio alemán encontró que el ajo es tóxico para las células malignas. El ajo puede ser el mejor alimento contra el cáncer, especialmente para el cáncer de estómago.
En asuntos del corazón, comer uno o dos dientes de ajo al día reduce los triglicéridos del 13 al 25 por ciento y baja la presión arterial, el colesterol y el peligro de coagulación sanguínea. El ajo combate los coágulos de la sangre mejor que la aspirina.

El ajo también alivia el dolor en las articulaciones, el gas y la diarrea y aporta calma y sensación de felicidad. Aplastado, mejora su acción beneficiosa.