En verano es una de
las bebidas más apetecibles. El conocido cóctel, procedente de Cuba, está cada
vez más presente en nuestro país en fiestas, locales nocturnos,… Pero también
puedes tomar un rico mojito sin
tener que salir de casa. Te enseñamos:
Es una receta de lo más sencilla. Cualquiera puede
elaborarla.
Ingredientes:
- 15 hojas de hierbabuena
- 2 limas
- Soda
- 2 cucharadas de azúcar
- hielo picado
Preparación:
Para preparar esta refrescante receta de Mojito lo primero
que tenemos que hacer es coger un vaso grande y meter todas las hojas de
hierbabuena, reservando una para la decoración final.
Añadimos después las dos cucharadas de azúcar;
posteriormente, vamos a exprimir todo el jugo de la lima sobre el vaso. Con
ayuda de un mortero, vamos a presionar y mezclar muy bien todos los
ingredientes que están en el vaso, para que sus sabores se vayan mezclando muy
bien.
Después añadimos el hielo picado hasta la mitad del vaso; y
añadimos el ron blanco. Volvemos a echar hielo hasta el borde casi, y
terminamos el vaso añadiéndole la soda.
Para terminar de decorar nuestro vaso, ponemos unas hojitas
de hierbabuena y una rodajita de lima. Y ¡listo para disfrutar!
El verano es, sin duda, la temporada
de las barbacoas. Esta forma de cocinar, aparentemente sencilla, tiene
muchas técnicas, trucos y pautas que debemos conocer para conseguir
un resultado perfecto. Aquí te mostramos algunos:
1 – Elegir la barbacoa o la parrilla ideal
Antes de nada, hay
que diferenciar entre barbacoa y parrilla: una buena barbacoa
debe de tener su correspondiente tapa, y todo lo que no lleve tapa es una
parrilla. Las de obra, en general, son parrillas y no barbacoas.
La barbacoa nos da
la opción de que, según coloquemos las brasas, ésta se convierte en un horno de
brasa cuando colocamos la
tapa.
En materia de seguridad, las barbacoas (las de tapa) son mucho más seguras que cualquier parrilla,
ya que al disponer de tapa las brasas se apagaran solas, frente
a una parrilla, en la que deberíamos apagarlas con gran cantidad de agua,
pues el fuego nunca se puede abandonar estando encendido.
¿Leña o carbón?
El carbón para barbacoas es
carbón vegetal, que se fabrica carbonizando leña. El carbón vegetal se convierte mucho antes en
brasas que cualquier leña, ésta es la diferencia básica
. La
leña debemos de prenderla y esperar mucho más tiempo a que se pase y se
convierta en brasas, pues
se cocina con brasas, no con llama, excepto algún plato como el
calsot.
El uso de madera
conlleva tener un mayor dominio del fuego y saber cuándo las brasas están en su
mejor momento para incorporarlas bajo la parrilla.
2 – El rito de prender el fuego
Encender un fuego haciendo el menor humo
posible y en el menor tiempo, es todo un arte.
El secreto está en
utilizar astillitas finas o piñas y, una vez que están bien encendidas,
incorporamos poco a poco el carbón vegetal o la madera dura que hayamos elegido
para generar brasas. El fuego tiene que
tener oxígeno, por lo cuál, si echamos todo el carbón de golpe o le
incorporamos cartones o papeles,
mataremos la combustión y montaremos una humareda muy molesta.
Lo ideal es encender con productos
ecológicos, como unas buenas astillitas o unas piñas, nada de uso
de pastillas o líquidos que luego nos dejan trazas de
queroseno o cualquier otro producto desagradable en nuestros
alimentos. Y por supuesto, nada de gasolinas ni alcohol de quemar, son gastronómicamente insalubres y
sobre todo extremadamente peligrosos.
3 – Cocinar la carne
La barbacoa no es sólo
chorizo y panceta, no tiene por qué ser
sinónimo de colesterol, podemos cocinar infinidad de alimentos
saludables a la brasa.
La barbacoa desgrasa las carnes manteniendo
los jugos y sabores en su interior como
ningún otro sistema de cocción. Las grasas, al caer sobre las brasas,
generan ese aroma característico que hace que la carne resulte espectacular.
Para ello, debemos saber que no es conveniente pasarnos dando mil y una vueltas
a la comida sobre la parrilla. Vuelta y vuelta y ¡listo para comer!
La elección de los
cortes o del animal a cocinar dependerá tanto del gusto del anfitrión como del
presupuesto que queramos
destinar. Mollejas de cordero, brochetas de pollo y pera o un solomillo
de cerdo pueden causar sensación a nuestros invitados con un bajo
presupuesto. Hamburguesas y costillas
de cerdo o de vaca son soluciones sabrosas 100% para una fiesta con amigos o
familiares.
Si disponemos de más presupuesto, aconsejamos la
carne de buey, la ternera gallega, el maravilloso Kove, o incluso un buen
‘secreto’ de cerdo ibérico o un delicioso magret de pato.
Para la carne se pueden preparar aliños,
marinadas y salsas de todo tipo: un buen chimichurri, una salsa barbacoa
casera o una cebolla caramelizada pueden ser magníficos acompañamientos.
4 – Cocinar pescado
La delicadeza de los
pescados requiere de un acomodo especial para cocinarlo a la brasa. Posarlo sobre la parrilla y que no se nos pegue no es tan
sencillo. Se necesitan herramientas especiales como besugueras e
incluso castañeras para cocinarlos
al fuego y sacar todos esos aromas y sabores que puede darnos un buen pez a la
brasa. Se pueden preparan desde los más
diminutos como las anchoas,
las vieiras o las cocochas, a rodaballos de 3 kilos o rapes de 2, pasando por
el exquisito sabor que da el salmón, cualquier pescado es muy
agradecido cuando se cocina a la parrilla.
La parrilla donde apoyemos el pescado debe de
estar bien caliente y a ser posible engrasada con una aceite en spray o una brocha. Este es el secreto
para que no se nos pegue el pescado.
5 – Cocinar verduras y frutas
Del mismo modo que sucede con el pescado, las
verduras son una asignatura pendiente en las barbacoas de los españoles. O
se nos achicharran o terminan como combustible con las brasas, pues el 70
% de las verduras se nos cae de la parrilla a la brasa.
Bandejas acanaladas
que reciben el aroma de la leña o castañeras agujereadas son el secreto para
cocinar desde setas a brotes de soja, por poner tamaños diferentes de
vegetales. Evidentemente, se
cocinan a menor intensidad de fuego e incluso se pueden escaldar y
luego recibir el toque posterior de brasa, es un buen truco cuando hay muchos
comensales.
Las frutas también pueden cocinarse en la parrilla, con baja
intensidad de calor. El mango a la
brasa con un queso de cabra también pasado por la brasa en una ensalada es
una delicia. Para postre, plátanos a la
brasa bañados con el chocolate, que se funde con el calor de la barbacoa, o
unas brochetas de frutas bañadas con chocolate, unos higos con toque de brasa
rociados de miel, que se carameliza con aroma del carbón de encina,
son sugerencias exquisitas.
6 – Salud
Se han hecho muchas advertencias sobre el riesgo
para la salud que contienen los restos “carbonizados” de los alimentos. Por
eso, hay que evitar quemar o
chamuscar la carne, las aves o el pescado a altas temperaturas. Al
quemarse, se forman aminos heterocíclicos (AHC) que pueden dañar
los genes de una persona y aumentar el riesgo de ciertos tipos de cáncer. Untar
la parrilla con aceite, utilizar marinados, reducir la temperatura de la
parrilla y limpiar bien la parrilla tras cada uso ayuda a reducir la exposición
a los AHC.
El verano no es tiempo
para comidas copiosas y demasiado
calientes. En estos meses de calor apetece más algo fresco y digestivo. Por
eso, las ensaladas son las reinas de las meses durante en estío.
La
ensalada
que hoy os proponemos puede convertirse en un clásico de verano. Fresca, fácil
de hacer, rápida…ideal para cuando vuelves de la playa o de la piscina.
Ingredientes (4
personas):
2 pechugas de pollo, cocidas, cortadas a daditos
1 lata de espárragos blancos en conserva (400 grs.),
escurridos, cortados a trocitos
100 grs. jamón dulce, cortado en dados
100 grs. olivas verdes, deshuesadas, cortadas en rodajas
12 huevos de codorniz, hervidos y cortados por la mitad
Mahonesa
Sal y pimienta
Preparación:
Mezclar todos los ingredientes y reservar en la nevera para
servir la ensalada fría. Los huevos de codorniz podemos sustituirlos por huevos
de gallina si así lo preferimos. Con tres huevos sería más que suficiente.
Fácil, ¿verdad? Pues ahora toca ponerse manos a la obra y
disfrutar de esta sabrosa y nutritiva comida.