¿Qué debemos comer para estar de buen humor?

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Los alimentos que ingerimos cada día afectan directamente a nuestro cuerpo y a nuestra mente. Pero, ¿sabías que dependiendo de los alimentos que comemos nos sentimos de mejor o de peor humor? Esto se debe a los elementos presentes en cada uno de ellos, como pueden ser el triptófano, los ácidos omega 3, las vitaminas, las grasas saturadas o los carbohidratos refinados, entre otros. Conoce todos los pormenores:

Carla Sánchez Zurdo, especialista en nutrición de Boost Concept, habla sobre estos componentes alimenticios y explica de qué modo influyen cada uno de ellos en el organismo de las personas, en su estado de ánimo y, por lo tanto, en su humor.

El triptófano es un aminoácido esencial en la nutrición humana. "Los alimentos ricos en triptófano, como pescados, huevos, pollo, pavo, alimentos integrales y frutos secos, permiten al organismo sintetizar serotonina, cuyo principal papel es actuar como un neurotransmisor en diferentes funciones, siendo una de ellas la regulación del estado de ánimo", explica la experta en nutrición, y añade que "la existencia de bajos niveles de serotonina en el cuerpo pueden ocasionar trastornos de la personalidad y aumentar los estados de ansiedad y depresión".



Por otro lado, los alimentos con altos niveles de ácidos omega 3 y omega 6 aportan a las personas una "mayor capacidad para conseguir un sueño reparador y eso influye en un óptimo estado anímico", afirma. Estos ácidos podemos encontrarlos en el aceite de oliva y girasol, en pescados azules y en algunos pescados blancos como la perca o el bacalao.

Sánchez Zurdo, que también es entrenadora personal, explica que el magnesio, contenido en legumbres, vegetales de hoja verde y almendras, es un buen aliado en la relajación de los músculos. Además favorece la función suprarrenal y ayuda a metabolizar las grasas. Sin embargo, "para mantener activos los niveles de magnesio" es necesario aportar al organismo alimentos que contengan vitamina B, por ejemplo productos integrales.



Por su parte, "la vitamina A (aceite de pescado, yema de huevo, sardinas), C (cítricos) y E (aguacates) combaten el efecto perjudicial de los radicales libres, causantes del envejecimiento".

Los alimentos ricos en azúcares provocan la liberación de endorfinas creando en el cuerpo de quien los ingiere una sensación de bienestar. Además, "el chocolate es un alimento cuya ingesta produce sensación de bienestar en el organismo ya que contiene una serie de componentes con propiedades euforizante y estimulantes. Uno de esos componentes es la 'feniletilamina', responsable directa de crear sensación de placer e intensificar las emociones positivas", asegura.

HUIR DEL MAL HUMOR
Del mismo modo, Carla Sánchez recomienda evitar abusar de alimentos que contienen elevados niveles de grasas saturadas, bollería industrial, fritos, carbohidratos refinados o aquello que conocemos como 'fast food'. Todos "contribuyen a disminuir los niveles de serotonina en el organismo y esto afecta a nuestro cerebro desencadenando situaciones de estrés y bajo estado emocional. Además, ralentizan el metabolismo haciendo más pesadas las digestiones y provocando sensación de malestar".

Por ello, para tener una vida más agradable y aumentar nuestra sensación de bienestar día a día, la especialista en nutrición asegura que combinar "una correcta alimentación con la práctica de ejercicio físico ayudará a controlar la ansiedad y hará que estemos más activos y de mejor humor".


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El gluten, la proteína de doble cara

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El gluten es una glucoproteína que se encuentra en cereales de consumo tan habitual como el trigo, la cebada, el centeno o la avena y en otros cereales que son de consumo menos frecuente como son la espelta (también llamada trigo salvaje) y el triticale (cereal mezcla de trigo y centeno).

El gluten es el responsable de la elasticidad de la masa de la harina, lo que permite que, junto con la fermentación, el pan obtenga volumen así como la consistencia elástica y esponjosa de las masas horneadas.

Se trata de una proteína muy nutritiva y beneficiosa para todas las personas, pero también es algo indigesta. El motivo no es otro que nuestro cuerpo no dispone de las enzimas necesarias para digerirlo completamente y son precisamente esos pequeños pedazos no digeridos los que pueden provocar problemas intestinales.

Las personas sanas no notan malestar al tomar cualquiera de los cereales que contienen gluten, a lo sumo una pequeña molestia que pasa una vez completado el proceso digestivo. Sin embargo, en otras personas, esos pequeños trozos de gluten no digeridos pueden producir problemas autoinmunitarios (enfermedad celíaca), alérgicos (como son la alergia respiratoria, la alimentaria o la de contacto) y de sensibilidad a esta proteína.



¿Qué es la enfermedad celíaca?

Es una enfermedad autoinmunitaria caracterizada por una intolerancia permanente y crónica al gluten. La padecen personas que están predispuestas genéticamente.

La prevalencia de la enfermedad celíaca en España es aproximadamente de 1 por cada 100 personas. Esto la convierte en la enfermedad crónica intestinal más frecuente en nuestro país. Además, su componente genético justifica que pueda haber más de un paciente celíaco dentro de una misma familia. A pesar de ser la forma de sensibilidad al gluten más estudiada y mejor conocida, todavía hoy 6 de cada 7 celíacos están sin diagnosticar.

Síntomas de la enfermedad celíaca:

Diarrea crónica, hinchazón abdominal, estreñimiento, náuseas y vómitos, anemia, debilidad generalizada, erupciones cutáneas, estreñimiento, dolor de cabeza, alteraciones del esmalte dental, raquitismo, fracturas espontáneas,...

¿Qué es la alergia al gluten?

La alergia al gluten afecta a una proporción muy baja de la población y puede desarrollarse a cualquier edad: desde el lactante hasta el adulto. Se produce por una respuesta inmunológica de hipersensibilidad inmediata.

Su modo de presentación es muy diverso, desde un simple sarpullido alrededor de la boca hasta un grave cuadro de choque anafiláctico. A diferencia de otras afecciones relacionadas con el gluten, los síntomas de una alergia al gluten son de inicio brusco, a los pocos minutos de tomar el alimento, pudiendo desencadenar una situación clínica grave de forma rápida.

Síntomas de la alergia al gluten:

Vómitos, dolor abdominal, diarrea, sangrado digestivo, asma, tos, laringitis, rinitis, conjuntivitis, urticaria, edema o inflamación, dermatitis atópica, reacciones de anafilaxia...

¿Qué es la sensibilidad al gluten?

Es una enfermedad de nuevo diagnóstico que guarda una muy estrecha relación con la enfermedad celíaca. Los pacientes con sensibilidad al gluten no pueden ser calificados como intolerantes o alérgicos, sin embargo esta proteína les hace enfermar. Sus síntomas son muy parecidos a los de la enfermedad celíaca y comparte algunos con la alergia al trigo, por lo que la precisión en el diagnóstico es fundamental.

El mayor problema de esta enfermedad es que hay muchos pacientes que la padecen pero que no la tienen diagnosticada y sí que padecen todos sus síntomas. 1 de cada 17 personas es sensible al gluten, cifra que supone que el 6% de la población tiene esta patología y en muchos casos está sin diagnosticar.

Sintomas de la sensibilidad al gluten:

Dolor persistente en la zona abdominal, diarreas frecuentes, eccemas o erupciones en la piel, dolor de cabeza, fatiga y confusión, estreñimiento, náuseas y vómitos, anemia, adormecimiento o dolor de las extremidades, hinchazón abdominal.



Tratamiento

En función del trastorno relacionado con el gluten que padezca el individuo, los especialistas indicarán el tipo de tratamiento más conveniente. En el caso de la alergia y la enfermedad celíaca, la dieta de evitación de alimentos con gluten es esencial.

En el caso concreto de la sensibilidad al gluten y dado que no se ha identificado un marcador biológico específico de este trastorno, el tratamiento ayudaría a confirmar este diagnóstico y consiste en dietas de eliminación con posterior reintroducción, observándose los cambios clínicos ocurridos en ambos períodos.


En Más Típico Imposible disponemos de alimentos sin gluten que puden ser consumidos con total garantía y tranquilidad. 

De todas formas, y si eres celíaco y tienes dudas sobre cómo debes comportarte en tu día a día, te aconsejamos que leas el siguiente blog que seguro te ayudará. Aquí te explican si tienes que usar cubiertos distintos al resto de tu familia, si puedes pasear por un campo de trigo, si puedes tostar tu pan sin gluten en la misma tostadora que se utiliza para el pan común,...


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Un San Valentín casero con mucho estilo

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Se acerca el Día de San Valentín y quizás no quieras o no puedas organizar una cena romántica en un restaurante. Si decides mostrar tu amor por esa persona tan especial en la intimidad de tu hogar, te proponemos unas recetas que te ayudarán, seguro, a conquistar su corazón.



Para abrir boca, podéis atreveros con unos delicados hojaldres de corazón fundido, que sin duda impactarán a vuestra pareja. 

PASTA LA DAMA Y EL VAGABUNDO

Una noche como la de San Valentín, se merece una sorpresa especial y para celebrarlo os proponemos también un plato muy original con inspiración en una de las películas más románticas de todos los tiempos: La Dama y el Vagabundo.



Ingredientes (para 2 personas)
-1 bolsa de tagliatelle fresco
-500 ml de crema de leche o nata líquida para cocinar
-1 cebolla cortada a dados
-½ vaso de vino blanco
-1 sobre de salmón ahumado
-Mantequilla
-Sal
-Pimienta
-Huevas para decorar
-Cebollino picado

Preparación
Picamos la cebolla y la rehogamos en una sartén con un poco de mantequilla.
Cuando veamos que está transparente, le añadimos el vino blanco y dejamos que el alcohol se evapore e incorporamos la crema de leche y dejamos que todo cueza.
Introducimos la pasta fresca en la crema de leche y dejamos que hierva unos 3 minutos. Añadimos el salmón ahumado cortado en pequeños trozos, rectificamos de sal y pimienta si lo vemos necesario, y removemos bien.

TIRAMISÚ CASERO

Originario de Italia, el tiramisú es un postre casi un imprescindible en las cartas de los restaurantes de cocina italiana. Y… ¿Por qué no hacerlo como protagonista en nuestra cena de San Valentín?



Ingredientes (para 8 personas)

-200 gr Bizcochos de huevo
-500 gr de queso Mascarpone italiano
-6 huevos
-150 gr de azúcar
-150 ml de café
-100 gr de cacao puro en polvo y sin azúcar
-1 pizca de sal
-2 cucharadas de licor Amaretto

Preparación

Hacemos el café solo para tener más o menos 3/4 de vaso, y lo dejamos enfriar. Le añadimos un par de cucharadas de licor de Amaretto al café y lo dejamos enfriar.
Separamos las yemas de las claras, y éstas las reservamos en la nevera en un bol grande, para luego montarlas. Al dejar las claras frías, se montarán más fácilmente.

En un bol ponemos el azúcar sobre las yemas y vamos batiendo suavemente hasta que todo se incorpore bien. Agregamos el queso Mascarpone y mezclamos bien con las varillas hasta que nos quede una textura cremosa, y sin grumos.

Preparamos un recipiente rectangular y colocamos de manera uniforme una capa de bizcochos. Los mojamos con cafá pero sin empaparlos demasiado, ya que será la base de nuestro tiramisú y la que le dará la consistencia.

En un bol montamos las claras con la ayuda de unas varillas, hasta que veamos que están esponjosas. Si queremos que queden un poco más firmes, le ponemos una pizca de sal. No las montamos del todo, solo hasta que veamos que están esponjosas.
Con la ayuda de una espátula y con movimientos envolventes, mezclamos bien para que queden integradas. Vertemos y vamos extendiendo más o menos la mitad de la crema sobre la primera capa de bizcochos, hasta que queden bien cubiertos.

Ponemos una segunda capa de bizcochos y los empapamos bien con café, para que estén esponjosos. Vamos repartiendo la segunda capa con el resto de la mezcla.
Finalmente solo nos queda espolvorear el cacao con la ayuda de un colador y alguna plantilla que tengamos en forma de corazón.

Dejamos el tiramisú en el frigorífico unas 12 horas para que coja consistencia. Lo servimos al día siguiente, porque está mucho más rico.


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¡Al rico postre de Carnaval!

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Se acercan los carnavales y, además de la fiesta y de las tradiciones, también se nos conquista por el estómago. Dulces de todo tipo para alegrar este tiempo de festejos por las calles y mucho frío. Aquí os dejamos una lista de postres típicos en España. Se nos quedan muchos atrás, pero quizás estos sean los más representativos.



-TORRIJAS-

Las Torrijas son uno de los postres más típicos del Carnaval en toda España. A continuación os dejamos su receta, sencilla y muy sabrosa:

Ingredientes (5 comensales)

-1 barra de pan
-½ litro de leche
-3 cuchara grande colmada de azúcar
-1 cucharadita de azúcar de vainilla
-Canela en rama
-La cáscara de un limón
-3 huevos
-Aceite para freír
-Azúcar glasee

Preparación:

1. Cortamos la barra de pan en rodaja, de un dedo de grosor, separado las puntas, colocamos las rebanadas en unas bandejas.

2. Ponemos un cazo en el fuego con la leche, la cáscara de limón, la canela, el azúcar, el azúcar vainillado. Dejamos que la leche se caliente, cuando haya hervido, la apartamos del fuego y lo colamos.

3. Echamos la leche sobre el pan para que se empape.

4. Ponemos una sartén con aceite al fuego, mientras el aceite se calienta, partimos los huevos en un bol y lo batimos.

5. Metemos las rebanadas de pan una a una en el bol con los huevos, le damos vueltas para que coja huevo por todos los lados.

6. Echamos las torrijas en el aceite con mucho cuidado, la freímos a fuego medio, durante un minuto y le damos la vuelta, cuando estén doradas la apartamos y la ponemos sobre un papel de cocina para que desprenda toda la grasa sobrante, continuamos cocinando el resto de las torrijas.

7. Cuando todas estén fritas echamos azúcar glasee en un plato, y pasamos y bañamos las torrijas en el azúcar glasee la apartamos y la dejamos que se enfríe.




-BUÑUELOS-

Otro de los postres típicos de la cuaresma o del carnaval son los Buñuelos. Son muchas las recetas que existen, puesto que hay buñuelos de viento solos, de viento con crema pastelera, de nata o también de anís.

Ingredientes (6 comensales)

Pasta:
-250 agua
-75 gr mantequilla ( una cucharada grande)
-125 gr harina
-Una cucharada de café de levadura polvo
-3 huevos y 1 clara (de la crema)
-Una pizca de sal
-Aceite de girasol para freír

Crema:
-1 litro de leche
-Una rama de canela
-130 gr harina
-260 gr azúcar
-4 yemas de huevo

Preparación:

Pasta:

1. Calentamos el agua con la pizca de sal, y añadimos la mantequilla. Cuando este disuelta en el agua añadimos de golpe la harina (tamizada y mezclada con la levadura).

2. Removemos con una cuchara de madera y nos queda una masa muy compacta que no se pega a las paredes. Retiramos del fuego y dejamos enfriar sobre la encimera.

3. Una vez fría la metemos de nuevo en el cazo y añadimos los huevos uno a uno. No añadir uno hasta que el anterior no este completamente ligado. Yo utilizo las manos para incorporarlos.

4. Sabremos el punto cuando al coger la masa con la mano y apretemos, sale entre los dedos con fluidez. Para ello habremos utilizado los 3 huevos y parte de las claras que nos sobran de la crema.

5. Calentar abundante aceite de girasol con una monda de limón o naranja. Retirar la monda y bajar el fuego. Comenzar a freír los buñuelos, cogiendo masa con una cuchara y arrastrando con el dedo.

6. No echar demasiados porque tienen que inflarse y ellos mismos se darán la vuelta (ayudarse con una espumadera si fuera necesario). Una vez dorados retirar a un plato con papel absorbente.

Crema:

1. Calentar la leche con la rama de canela. En una cazuela aparte mezclar el azúcar con la harina y añadir encima las yemas de huevo.

2. Cuando la leche hierva ir añadiendo poco a poco a la otra cazuela con la harina y remover enérgicamente para ligar bien.

3. Una vez añadida toda, poner al fuego sin dejar de remover, hasta que espese al punto de hacer burbujas de abajo hacia arriba.

4. Dejar enfriar con azúcar espolvoreada por encima para que no forme corteza y tapada con un paño.

5. Rellenar los buñuelos con manga pastelera y boquilla redonda pequeña. Rebozar en azúcar y canela.



-OREJAS-

En Galicia, uno de los postres más famosos de estas fiestas son las Orejas. La receta tradicional es la siguiente:

Ingredientes (12 comensales)

-4 huevos
-Medio vaso de anís
-150gr de manteca de manteca de vaca derretida
-Raspa de un limón
-1 pizca de sal
-1 cucharadita de azúcar
-1 sobre de levadura
-Harina, la que admita
-Aceite de oliva
-Azúcar para espolvorear

Preparación:

1. En una superficie para amasar hacemos un volcán con la harina y en la caldera rompemos los huevos, rallamos el limón, echamos la manteca derretida, añadimos el anís, el azúcar, la sal y la levadura.

2. Amasamos el conjunto bien y añadiremos la harina necesaria para que la masa quede compacta y homogénea.

3. Dejamos reposar durante 1 hora, bien tapada por papel absorbente y un paño de cocina.

4. Pasado este tiempo, cortamos la masa en pequeñas porciones y la estiramos y freímos en aceite de oliva muy caliente.

5. Retiramos de la sartén y las ponemos sobre papel absorbente.

6. Espolvoreamos con azúcar normal y dejamos enfriar.



-CASADIELLES-

Casadielles es, sin duda, la reina de los postres asturianos. Aunque hoy en día se encuentran en el mercado durante todo el año, lo típico es que en cada casa se hagan artesanalmente para Navidad y Carnavales.

Ingredientes (10 comensales)

Masa:

-Harina,
-125 gr. de mantequilla,
-1 yema,
-Como una nuez de levadura de panadería,
-Una cucharadita de sal.
-1 vaso de leche templada

Relleno:

-1 kg. de nueces molidas
-350 gr. de azúcar
-Anís
-Aceite para freírlas

Preparación:

1. Ponemos en un bol, la mantequilla con la levadura, la sal, la yema y la leche; vamos añadiendo harina y amasando hasta que nos quede una masa maleable y fina que podamos estirar con facilidad (esta cantidad admite medio kilo de harina, para unas 50 casadielles)

2. Dejamos que doble su volumen; mientras preparamos el relleno con la nuez molida, el azúcar y revolvemos bien. Le vamos añadiendo el anís poco a poco y seguimos revolviendo, hasta que nos quede un engrudo compacto, (si nos queda un poquito blando al freírlas se abren).

3- Estiramos bien la masa, y ponemos una pequeña porción de relleno, envolvemos y cortamos la pasta, igualamos los lados cortando como a medio cm. Del relleno.
4. Con la clara batida, pintamos los cortes para que queden bien selladas, freímos en aceite caliente, escurrimos en papel de cocina y rebozamos en azúcar.



-FILLOAS-

Las filloas son otro de los postres por excelencia del Entroido. Bien como postre o como acompañamiento de un buen cocido, las filloas son un estupendo alimento de elaboración muy sencilla.

Ingredientes (6 comensales)

-1/2 litro de leche
-6 huevos
-La harina que admita (hasta que la mezcla adquiera la consistencia de unas natillas líquidas)
-1 trozo de tocino salado
-Una pizca de sal
-Aceite de girasol
-Azúcar

Preparación:

1. Se baten los huevos, se le añade la leche y se va incorporando poco a poco la harina, hasta que tenga la consistencia de unas natillas liquidas, si tiene grumos batir con una batidora o con unas varillas, se pone a calentar una sartén lo mas plana posible
2. Se le echa aceite de girasol, cuando esta caliente se echa en una taza, el trozo de tocino salado se pincha con un tenedor y se pone en la taza del aceite, se va untando la sartén con el tocino mojado en el aceite y se va echando la masa con un cacillo en la sartén

3. Tiene que quedar lo más fina posible (como una tortilla)cuando este dorada se le da la vuelta y se dora por el otro lado, se van apilando en un plato. Antes de volver a hacer otra se vuelve a untar la sartén con el tocino,

4. Para comerlas se enrollan como si fuera un puro se ponen en la sartén (untada en aceite) cuando estén doradas se espolvorea con azúcar en la misma sartén, se les de la vuelta y se ponen en un plato, se vuelve a espolvorear con azúcar, se comen calientes.



-LECHE FRITA-

La Leche Frita es un plato clásico de la repostería española y muy común en estas fechas.

Ingredientes para 4 personas:

-Medio Litro de leche (500 ml)
-100 gramos de azúcar para la leche frita y 2 cucharadas grandes para rebozarla
-Maicena: 40 gramos para la leche frita y un poco más para rebozar
-Cascara de Limón: 1 trozo de 1 dedo de largo
-Canela en rama: 1 trozo de 1 dedo de largo
-Canela en polvo: media cucharada pequeña para rebozar la leche frita
-Huevo: 1 para rebozar
-Aceite: puedes usar girasol a aceite de oliva muy suave

Preparación:

1. Pon la mitad de la leche en una olla con la canela en rama y la cáscara de limón.  Guarda el resto de la leche en el frigorífico. Pon a fuego medio alto y deja que vaya alcanzando temperatura hasta que esté casi a punto de hervir. Entonces aparta la olla y apaga el fuego. Fuera del fuego tapa la olla (con una tapa o con un plato grande) y deja que la leche se infusiones con la canela y el limón durante 20 minutos.

2. Retira la canela en rama y el limón. Pasa la mezcla a través de un colador a otra olla limpia, añade el azúcar, pon a fuego medio-bajo y mezcla bien. Saca la leche que teníamos en el frigorífico (la mitad que nos quedaba) y disuelve en ella la maicena (fécula de maíz). Cuando esté bien disuelta añádela a la olla con la leche caliente.

3. Ahora con unas varillas vamos removiendo la mezcla continuamente a fuego medio-bajo hasta que espese. Si subes el fuego espesará muy rápidamente pero la leche frita tendrá demasiado sabor a harina. Lo mejor es poner la olla a fuego medio-bajo y dejar que la harina se vaya cociendo poco a poco y que vaya perdiendo su sabor a crudo. Además al estar a fuego lento se te pegará menos al fondo y tendrás que vigilar un poco menos. Tardarás más en espesar la leche frita pero después lo agradecerás.

4. Dependiendo de la temperatura del fuego espesar la leche te llevará entre 20 y 40 minutos (mejor más que menos). Para saber cuando la leche frita está en su punto vuelca la olla hacia un lado y empuja toda la leche hacia ese mismo lado. Luego pon la olla en horizontal y  fíjate en como se desplaza la leche. Si no se mueve o se mueve muy poco la leche estará lista, si rápidamente vuelve a cubrir todo el fondo deja más tiempo al fuego.

5. Cuando la leche haya espesado lo suficiente coge un molde y para que no se pegue úntalo con un poco de aceite de girasol (no notarás el sabor y se desmoldará muy bien) mojando una servilleta de papel. Luego vierte la mezcla en el molde y deja que se enfríe dentro de él. Después tapa y al frigorífico hasta que la mezcla haya cuajado completamente (se pone como una gelatina). Pueden pasar entre 2 y 4 horas antes de que cuaje y cuanto más tiempo esté en el frío más dura se pondrá.

6. Corta en porciones la leche frita ya cuajada y pásala primero por harina y luego por huevo batido. Después fríe los trozos de leche frita rebozada en aceite bien caliente durante 1 minuto más o menos (hasta que la veas dorada por ambos lados).


7. Luego saca del aceite y pon la leche frita en un plato con papel de cocina para que absorba el exceso de humedad. Después en otro plato mezclamos el azúcar que teníamos reservado (las dos cucharadas) con la canela en polvo (no añadas mucha o matarás todos los sabores) y vamos pasando los trozos de leche frita para que se rebocen bien en la mezcla. 

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